El alcalde de Ourense, el socialista Francisco Rodríguez, en libertad bajo fianza e imputado en la llamada Operación Pokemon, ha anunciado que renuncia al cargo al frente del gobierno municipal.
Rodríguez hacía este anuncio en una rueda de prensa que fue convocada de urgencia, a última hora de esta mañana, al finalizar una reunión con la junta general local, a la que asistieron únicamente los concejales socialistas, después de que los tres ediles del BNG anunciasen su salida de la coalición de gobierno.
En su intervención, Rodríguez afirmó que no renuncia por el procedimiento judicial abierto en el juzgado de Lugo ni por las causas que se le imputan, "falsas" y "sin pruebas", dijo.
"No renuncio por el procedimiento judicial abierto en el Juzgado de Lugo ni por las imputaciones falsas de las que se me acusa sin pruebas formuladas en este procedimiento", remarcó Rodríguez, al igual que ya había dicho el pasado domingo tras salir en libertad condicional imputado por los delitos de cohecho y prevaricación.
Añadió que dimite una vez constatado que no dispone de la confianza de todos los concejales, evocando lo dicho en anteriores comparecencias en las que aseguró que "no iba a permanecer en mi cargo ni un minuto más sino tenía los apoyos políticos necesarios para garantizar la sostenibilidad del gobierno municipal".
Rodríguez indicó que una vez "constatado" que no cuenta con "la confianza política de todos los concejales que hasta ahora formaban parte del gobierno municipal", presenta su dimisión a fin de "garantizar todos los mecanismos de gobernabilidad y funcionamiento del ayuntamiento".
A partir de ahora, el regidor socialista tendrá que convocar un pleno extraordinario, que se celebrará presumiblemente este sábado o como muy tarde el lunes, para formalizar su salida de la alcaldía.
Posteriormente, tendrá que designar a un alcalde en funciones antes de que se decida quién será su sucesor.
Por el momento, esta tarde el regidor orensano participará en la asamblea local que estaba convocada con toda la militancia.
En lo que respecta a su cargo como concejal, fuentes municipales han asegurado a Efe que el alcalde de Ourense renunciará al acta de concejal, aunque por el momento se desconoce cuándo lo hará.
El PSOE había suspendido de militancia a Francisco Rodríguez tras su imputación en la Operación Pokemon, que investiga una presunta trama de corrupción política por el cobro de comisiones.
Esta dimisión es la segunda que se produce en el mismo día en Ourense. Anteriormente, el concejal del BNG, Fernando Varela, imputado por cohecho y tráfico de influencias, hacía efectiva su renuncia al acta de edil.
En su intervención, el político nacionalista se declaró "totalmente inocente" de los cargos que se le imputan y mostró su "certeza absoluta" de que podrá demostrar su inocencia "en un futuro inmediato".
Entre los cargos que desempeñó en el ayuntamiento, fue concejal responsable de Tráfico y Policía Local, con competencias en materia de grúa municipal y servicio de la ORA. En la actualidad, sus principales atribuciones estaban relacionadas con deportes, vivienda pública, rehabilitación urbana, autorizaciones de actividades deportivas, potestad sancionadora en las actividades referidas a estas materias, así como contratación y modificaciones de carácter menor.
Con esta dimisión, Varela subrayó que pretende "evitar" que su actual situación "interfiera" en el funcionamiento de la institución municipal, motivo que le ha llevado en el día de hoy, y solo horas después de ser imputado, a presentar su renuncia. Entre los motivos esgrimidos, hizo hincapié en su "coherencia con la práctica política que siempre defendí dentro de mi organización, y que es lo que practica el Bloque Nacionalista".
Por otra parte, en lo que respecta a la investigación, que se encuentra bajo secreto de sumario, Varela señaló que "lo único que me relaciona con este asunto es una conversación entre dos personas imputadas en la cual sale mi nombre". Y añadió: "Lo que sale de esa conversación es absolutamente falso".
El edil nacionalista hará efectiva su renuncia de forma inmediata en el registro del ayuntamiento. Varela se despidió de sus compañeros y periodistas entre lágrimas, defendiendo "su inocencia".