El Confidencial
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José Manuel López García
Ernesto González Valdés
Internacional

TENSIÓN

Turquía contraataca a Siria y advierte de que protegerá sus fronteras

04-10-2012 18:52:58

Turquía aumentó el jueves la intensidad de los ataques de su artillería sobre un pueblo fronterizo de Siria, matando a varios soldados sirios, al tiempo que su Parlamento autorizó más acciones militares después de que cinco civiles turcos murieran por una bomba de mortero disparada desde Siria.

En un intento de desactivar la escalada bélica transfronteriza más grave desde que hace 18 meses comenzó el levantamiento contra el presidente sirio, Bashar el Asad, Damasco pidió disculpas por el ataque del miércoles en el sureste de Turquía y dijo que no volverá a pasar, según el viceprimer ministro turco, Besir Atalay.

Rusia, firme aliado de Damasco, dijo haber recibido garantías de que el ataque fue un trágico accidente.

Pero el Gobierno turco dijo que "la acción agresiva" contra su territorio por parte del Ejército sirio se ha convertido en una amenaza grave para su seguridad nacional y el Parlamento dio autorización el jueves para realizar operaciones militares fuera de sus fronteras en caso necesario.

"Turquía no tiene ningún interés en una guerra con Siria. Pero Turquía es capaz de proteger sus fronteras y responderá cuando sea necesario", dijo Ibrahim Kalin, asesor del primer ministro, Recep Tayip Erdogan, en su cuenta de Twitter.

"Las iniciativas políticas, diplomáticas continuarán", agregó.

Lo que comenzó como un movimiento prodemocrático pacífico en marzo de 2011 se ha convertido en una revuelta armada abierta después de que Asad intentara sofocarla y se está convirtiendo en un conflicto sectario que podría desestabilizar los países vecinos, entre los que se encuentran Turquía, Irak y Líbano.

Turquía respondió militarmente después de lo que calificó de "la gota que colmó el vaso", cuando un mortero cayó el miércoles en un barrio residencial de la localidad fronteriza de Akcakale, causando la muerte de una madre, sus tres hijos y otra pariente.

Atalay dijo que Turquía ejerció su derecho a la represalia y que la autorización parlamentaria para un despliegue en el exterior no es "un memorando de guerra".

"Es una medida disuasiva tomada en línea con los intereses de Turquía, para utilizarla cuando necesite protegerse", declaró a la prensa.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que varios soldados sirios murieron en el bombardeo turco contra un puesto militar cerca de la ciudad siria de Tel Abyad, a pocos kilómetros de la frontera desde Akcakale. Medios estatales sirios no informaron de víctimas.

"Sabemos que han sufrido pérdidas", dijo una fuente de seguridad turca a Reuters, sin dar más detalles.

El Observatorio también informó de enfrentamientos entre los rebeldes y el Ejército de Siria en un puesto militar, y dijo que los insurgentes mataron el jueves a 21 guardias republicanos en una emboscada a un minibús militar en un suburbio del noroeste de Damasco.

CONDENA INTERNACIONAL

La localidad de Akcakale, situada justo en la frontera, se había convertido en un pueblo fantasma, con un campo nuevo para refugiados sirios en uno de sus extremos, aunque aún está vacío.

"¿Y dónde lo han construido? Justo al salir del pueblo. Así que los sirios disparan morteros contra nosotros. Es como un imán", afirmó Ibrahim Cilden, de 33 años, que vive a poca distancia de la casa que resultó alcanzada.

No está claro quién pudo lanzar el mortero, pero fuentes de seguridad dijeron que vino del vecino Tel Abyad, en Siria, y que Turquía estaba reforzando su contingente militar en la frontera. Siria dijo estar investigando la causa y pidió contención.

La respuesta turca contrastó con la relativa contención que mostró cuando Siria derribó un caza de reconocimiento turco en junio. Ankara aumentó la presencia militar en su frontera de 900 kilómetros y convocó una reunión de urgencia del Consejo de la OTAN.

Los principales dirigentes mundiales condenaron el ataque sirio, pero pidieron contención, mientras que la OTAN mostró su apoyo a Turquía, miembro de la alianza militar, y urgió a Damasco a acabar con "las violaciones flagrantes del derecho internacional".

Unas 30.000 personas han sido asesinadas en Siria, según activistas, en un conflicto con crecientes matices sectarios que amenaza con dispersarse internacionalmente entre las potencias musulmanas chiíes y suníes.

Turquía acoge a más de 90.000 refugiados de Siria y teme una entrada masiva similar al visto tras la Guerra del Golfo de 1991, cuando medio millón de kurdos huyeron hacia Turquía.





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