La llegada de los Reyes a la Plaza de Neptuno de Madrid ha dado
inicio a los actos por la Fiesta Nacional, que este año están
marcados por la austeridad y que han comenzado en un ambiente más
tranquilo que años anteriores, cuando los silbidos y abucheos contra
el Gobierno se habían convertido en tradicionales.
Don Juan Carlos y Doña Sofía, que presidirán la parada militar
acompañados por los Príncipes y la Infanta Elena, fueron recibidos
con aplausos por el público asistente, los primeros que han podido
escucharse, una vez se anunciaba por megafonía su entrada. La
llegada del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su primera
Fiesta Nacional en Moncloa, también fue anunciada por los altavoces.
Este año han estado ausentes los pitidos y gritos en contra que
otros años eran habituales, aunque no se avisara de la llegada de
las autoridades políticas, y que incluso se producían en los
momentos más solemnes, en el homenaje a la bandera y los caídos, lo
que llevó a que el año pasado se pidiera respeto al público por la
megafonía.
Nada más llegar, el Rey, acompañado por el jefe del Estado Mayor
de la Defensa, almirante Fernando García Sánchez, y seguido de
cerca por el presidente del Gobierno, el ministro de Defensa, Pedro
Morenés, la Reina y los Príncipes, ha pasado revista a la formación
antes de dirigirse a la tribuna desde donde preside la parada.
El Rey -con su uniforme de capitán general del Ejército de
Tierra-- ha hecho todo el recorrido a pie y ha subido a la tribuna
por una rampa que facilitaba el acceso. El año pasado, el monarca
pasó revista a las tropas en un vehículo ligero, ya que se
encontraba recuperándose de una intervención quirúrgica.
LA BANDERA LLEGA PORTADA A PIE
Los actos han comenzado con un homenaje a la bandera que este año
no ha llegado desde el aire a manos de un especialista de la Patrulla
Acrobática del Ejército del Aire, una medida más para ahorrar en
los gastos del desfile.
Después se desarrolla el homenaje a los caídos. Este año las
Fuerzas Armadas no han tenido que lamentar ningún fallecido en
operaciones en el exterior, el último incidente mortal tuvo lugar en
noviembre de 2011 en Afganistán, cuando murió el sargento primero
Joaquín Moya Espejo. Sí se rendirá homenaje, en otros, al cabo
primero Alberto Guisado, el primer efectivo de la Unidad Militar de
Emergencias que ha muerto en labores de extinción de incendios.
Inmediatamente después comenzará el desfile, que este año no
contará con carros de combate ni aviones. Los 2.600 militares que
participan en la parada lo harán a pie, a excepción de la unidad
motorizada de la Guardia Real y los reservistas y veteranos, que lo
harán en vehículos ligeros 'Aníbal'.
A los actos asisten también los ministros de Defensa, Pedro
Morenés; Interior, Jorge Fernández Díaz; Exteriores, José Manuel
García Margallo; Justicia, Alberto Ruiz Gallardón; Industria, José
Manuel Soria; Fomento, Ana Pastor; Sanidad, Ana Mato; Hacienda,
Cristóbal Montoro.
Entre otras autoridades, están también el presidente del
Congreso, Jesús Posada; la defensora del Pueblo, Soledad Becerril; y
el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba.