El alcalde de Muxía, Alberte Blanco, no esconde su desilusión ante el anuncio de Pescanova de implantar en la playa de Mira, en Portugal, la mayor planta de rodaballo del mundo que generará más de 200 empleos. Blanco recordó en Radio Líder que la multinacional empezó los contactos con las autoridades lusas después de que la Xunta le negase la autorización para construir la planta acuícola en Cabo Touriñán. El regidor popular critica al gobierno gallego por haber desaprovechado una oportunidad de afianzar población y relanzar la situación económica de A Costa da Morte, ya que se generaría un importante número de empleos. Recuerda que en Portugal le dieron todas las facilidades a Pescanova y recibieron a la empresa ?con los brazos abiertos? pese a tener la misma normativa europea. Alberte Blanco también ha resaltado que la Unión Europea no ha dicho en ningún momento que no se puedan construir piscifactorías en Red Natura. Por eso no entiende la decisión de la Xunta, a quien además acusa de actuar de forma contradictoria. No da permisos en Muxía pero sí lo hace, dice el alcalde, para ampliar una planta en Carnota, que también está en Red Natura y pese a que cuenta con la oposición vecinal. La única explicación que encuentra es que las decisiones se tomen en función del color político del alcalde. De todas formas, el alcalde de Muxía resalta que Pescanova aún no ha renunciado a los terrenos que adquirió en Cabo Touriñán, por lo que no pierde la esperanza del todo.