El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, ha anunciado que
dejará este puesto como parte del proceso de renovación de esta
formación política, "tras la conclusión del debate"
que se inicia en el Consello Nacional de este sábado, y que
según han explicado fuentes del Bloque, finalizará con la
celebración de una Asemblea Nacional extraordinaria.
Así lo ha anunciado, en una comparecencia abierta a los medios
con motivo del Consello Nacional del BNG, en la que no ha
aclarado en qué momento abandonará la portavocía, aunque
posteriormente, fuentes del Bloque han puntualizado que
Vázquez seguirá en este cargo hasta la celebración de una Asemblea
extraordinaria.
Según ha explicado Vázquez, abandonará el cargo "porque
toca asumir responsabilidades" y lo hace "en
conciencia", al tiempo que ha puntualizado que seguirá en
el Bloque pero "no será como portavoz nacional tras
la conclusión de este debate".
Todo ello, tras los resultados de las elecciones autonómicas del
pasado domingo, en las que el Bloque perdió 120.000 votos y
bajó de 12 a 7 escaños.
Así, en su intervención, Vázquez ha abogado por que "una
nueva persona" se encargue de "encabezar el nuevo
proyecto" y ha lamentado "no poder contribuir a que un
mayor número de gallegos viesen al BNG como la herramienta política
útil para la defensa de sus propios intereses", lo que ha
atribuido a "falta de habilidades personales, no a la falta
de trabajo u honestidad".
EL BNG "DEBE REACCIONAR"
Ha comenzado su discurso Vázquez aludiendo a la "pérdida
muy importante de votos" del BNG en los últimos comicios
autonómicos, para dejar claro que "acepta" el resultado
electoral. "Me guste o no me guste, que no me gusta, por tanto
nunca descalificaré a quienes apoyaron al Partido Popular, ni
a otras fuerzas políticas, ni a quienes optaron por abstenerse en
este proceso electoral", ha defendido.
Tras agradecer el apoyo de miles de personas que votaron al BNG,
Vázquez ha destacado que la formación frentista "debe
reaccionar", y lo debe hacer "combatiendo la
política letal del PP y con más eficacia". Así, ha
abogado por "esforzarse para conseguir más apoyo social para
una alternativa nacionalista por el cambio de rumbo", ha
abogado.
Para este motivo, ha apelado a la "unidad" en un proceso
que se debe llevar a cabo "desde la humildad, tomando nota
del mensaje de la sociedad, con la cabeza fría y sin demora".
UN PROCESO "SIN LÍMITES PREVIOS"
Esta profunda reflexión, que arranca con el Consello Nacional
de este sábado, se hará "sin límites previos".
"Fijaremos nosotros mismos horizontes temporales y las
fórmulas para llevar a término el debate", ha explicado.
"Yo soy consciente de que el BNG tendrá que atravesar un mar
con temporal, pero estoy seguro de que el mar, con temporal o no,
puede atravesarse con los medios adecuados, ha proclamado.
A esto, ha agregado que "en la travesía" les
echarán "paladas de sal y habrá que agarrarse al mástil",
pero "el esfuerzo debe dedicarse" a "aquello
que se pueda cambiar o mejorar" para "aumentar la
confianza social del nacionalismo y convertir la derrota en
oportunidad".
"LA MALA NOTICIA" DEL GOBIERNO DE FEIJÓO
En esta línea, ha definido el nuevo mandato del PPdeG en la Xunta
como "una mala noticia", en el marco de una
"emergencia nacional" con un gobierno que "renuncia
a ejercer el autogobierno", con "un ataque al idioma
sistemático que acaba de ser cuestionado por el Consello de Europa",
y con "la demolición de sectores productivos estratégicos para
Galicia".
Junto a esto, ha alertado de los recortes en educación y sanidad,
así como de una "emigración a mansalva", con un
Gobierno de Núñez Feijóo que "tiene vía libre para
practicar con entusiasmo la sumisión a Madrid".
En lo tocante a esta cuestión, ha criticado que Feijóo aplicará
en Galicia el programa del presidente del Gobierno central,
Mariano Rajoy, y de "la emperatriz Merkel" de
"megatransfusión de la sangre del pueblo" a la
banca, y con los Presupuestos Generales del Estado "como
fórmula de continuar con ese megatrasvase".
"NO ABANDONARÉ"
"No son tiempos de abandono, yo no abandonaré",
ha afirmado Vázquez, puesto que "a diferencia de cuando las
cosas van bien", en los momentos malos "lo cómodo y
más tentador es abandonar y huir de los problemas", ha
explicado de forma que seguirá como portavoz hasta la próxima
Asemblea de la formación.
"Yo sigo acreditando que el BNG es un barco que necesita
reparación, pero es el mejor barco para avanzar hacia un objetivo
irrenunciable una Galicia en la que vivir y trabajar con
dignidad", ha justificado.
Y es que ha concluido su discurso Vázquez parafraseando al
histórico nacionalista Alexandre Bóveda: "Vencidos no, en
pie; pues eso, compañeros y compañeras, en pie", ha
clamado.