La Agencia Meteorológica de Japón ha rebajado desde 7,3 hasta 6,2 grados Richter la intensidad del terremoto que ha sacudido hoy el noreste del país y ha provocado una alerta de tsunami que sigue vigente aunque el Centro de Tsunamis del Pacífico ha descartado el riesgo de una ola gigante, «en función de todos los datos disponibles, no se prevé un tsunami destructivo generalizado».
El seísmo, que se sintió también en Tokio, tuvo lugar a las 17.18 hora local (08.18 GMT), e inmediatamente después las autoridades emitieron una advertencia por una posible subida del nivel de las aguas en la costa de cinco provincias del noreste del archipiélago.
En las costas de Fukushima, la provincia que alberga la maltrecha central nuclear de Daiichi, han advertido de una posible subida de las aguas de hasta 50 centímetros.
El epicentro del terremoto se situó a una profundidad de 10 kilómetros bajo el fondo marino frente a las costas del noreste nipón, donde se ha instado a los residentes de zonas próximas al mar a buscar refugio en lugares elevados.
En Miyagi y la provincia de Amori el seísmo alcanzó hasta 5 grados en la escala cerrada japonesa de 7, que se centra en las zonas afectadas más que en la intensidad del temblor. Según la Agencia Meteorológica nipona, el temblor se sintió en casi una veintena de las 47 provincias del país.