Un grupo de jóvenes encapuchados ha quemado contenedores y ha provocado el corte de varias calles del centro de Santiago de Compostela paralizando el tráfico. Se han dedicado también a destrozar lunas de entidades bancarias y han causado desperfectos en varios coches. Los actos de vandalismo se han multiplicado y ha tenido que intervenir la policía. Dos camiones del centro de bomberos acudieron a sofocar las llamas, de gran intensidad, en las calles General Pardiñas, Montero Ríos y Alfredo Brañas. Fuentes presenciales han señalado que algunos de los jóvenes portaban banderas de Galicia y llevaban la cara tapada. Estos hechos se producen después de la detención, en la noche del lunes, de un presunto miembro de Resistencia Galega, Adrián Mosquera Pazos, que este miércoles ha sido trasladado a Madrid. A las 20.00 horas de este jueves tuvo lugar una concentración en la Praza de Cervantes para reclamar la libertad del detenido, que aseguran que permanece incomunicado y "fue torturado" en el momento de su arresto, en un monte del municipio coruñés de Ames.