El Tesoro Público ha cerrado con éxito la
primera subasta del año al superar su objetivo de emisión y colocar
5.816,47 millones en bonos y obligaciones a tipos más bajos que en las
anteriores emisiones de estas referencias. De hecho, el
organismo ha superado en más de 800 millones su objetivo de emisión, ya
que esperaba captar entre 4.000 y 5.000 millones de euros. La demanda,
por su parte, ha sido alta y ha superado los 13.400 millones de euros.
En concreto, el organismo ha colocado 3.396,78 millones de los 7.015,98
millones solicitados por el mercado en un nuevo bono con vencimiento a
31 de marzo de 2015. La demanda de este papel ha superado en 2,1 veces
lo finalmente colocado.
Los intereses de este nuevo bono no son
comparables, pero se han situado por debajo del 3%. Así, el tipo medio
ha sido del 2,476%, mientras que el marginal se ha quedado en el 2,587%.
Por otro lado, el Tesoro ha emitido 1.949,96 millones de los 5.049,79
pedidos por los inversores en bonos a cinco años, con vencimiento a 31
de enero de 2018. En este caso, la demanda ha superado en 2,6 veces lo
colocado (2,1 veces en la anterior ocasión).
Los intereses de
los bonos a cinco años se han moderado respecto a la anterior emisión de
este tipo de papel, celebrada el pasado 8 de noviembre. Así, el tipo
medio ha bajado del 4,680% al 3,988%, mientras que el marginal ha pasado
del 4,769% al 4,033%.
Finalmente, el organismo ha colocado
469,73 millones de los 1.339,76 millones demandados en obligaciones con
vida hasta el 30 de julio de 2026. De esta forma, las peticiones de
obligaciones han superado en 2,9 veces lo colocado.
Los
intereses del papel a más largo plazo también se han moderado si se
comparan con la última vez que el organismo emitió estas obligaciones,
en julio de 2011. En concreto, el tipo medio ha pasado del 6,191% al
5,555% actual, mientras que el marginal se ha moderado desde el 6,218%
al 5,569%.
En cualquier caso, el Tesoro ha superado con éxito
la primera subasta del año, lo que ha tenido un impacto directo en la
prima de riesgo, que se aproximaba al entorno de los 350 puntos tras
conocer el resultado de la emisión.
El organismo empieza así
con buen pie un ejercicio en el que tendrá que realizar emisión bruta de
entre 215.000 millones y 230.000 millones, dependiendo de la adhesión
de las comunidades al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) a lo largo del
ejercicio.
La emisión de deuda nueva se quedará cerca de los
71.000 millones de euros en 2013, incluyendo también los recursos
destinados al FLA, lo que supone una reducción del 26% respecto al año
pasado.
CLÁUSULAS PARA CAMBIAR LAS CONDICIONES
Una de
las grandes novedades en las emisiones de 2013 y con efecto ya en uno de
los bonos emitidos este jueves es la inclusión de las Cláusulas de
Acción Colectiva (CAC) en todas las emisiones con plazo de amortización
mayor de un año.
Estas cláusulas suponen un cambio en las
condiciones que regulan la relación entre el Estado y los inversores. En
la práctica, permiten cambiar las condiciones de la deuda sin el apoyo
unánime de todos los tenedores de deuda, de forma facilitan la
aplicación de quitas o de reestructuraciones en la misma.
Según
el Gobierno, la aplicación de estas cláusulas no va a sorprender a los
mercados y no alterará la confianza de los inversores en la deuda
española porque son habituales en el mundo anglosajón y de aplicación
obligada a todos los estados miembros.
TRES SUBASTAS MÁS EN ENERO
El Tesoro celebrará tres subastas más a lo largo del mes. Así, volverá a
someterse al escrutinio de los mercados el martes 15, con una emisión
de letras a 12 y 18 meses, y emitirá bonos el jueves 17. El martes 22
sacará al mercado letras a 3 y 6 meses.
A partir de febrero, el
organismo dejará de emitir letras a 18 meses y las sustituirá por
letras a 9 meses, lo que le obligará a realizar algún cambio en el
calendario. Así, el tercer martes de cada mes se subastarán las letras a
6 y 12 meses, mientras que el cuarto martes de cada mes las subastas de
3 y 9 meses..