Las
corporaciones de Oza y Cesuras (A Coruña) han dado luz verde este
viernes, en sendos plenos, al acuerdo de aprobación definitiva de la
fusión de ambos municipios, con el respaldo del PP y el voto en contra
de los grupos de la oposición, el PSOE y el BNG, en el caso de Oza, y
también de los no adscritos, en el caso de Cesuras, grupo conformado por
antiguos militantes de la formación nacionalista.
En el pleno de Cesuras, el presidente de la Diputación de A Coruña, Diego Calvo, fue recibido con gritos de "fuera, fuera",
por parte de algunos asistentes, lo que hizo que la sesión se
interrumpiera durante unos breves instantes. A su término, los grupos de
la oposición en Cesuras han anunciado su intención de impugnar el
acuerdo.
En agosto del año pasado, ambos ayuntamientos aprobaron en sendos
plenos el inicio del proceso de fusión, también con los votos a favor
del PP y en contra del PSOE y el BNG. Ahora, se ha aprobado de forma
definitiva, aunque con duras críticas de los grupos de la oposición, que
en el caso de Cesuras han anunciado su intención de impugnar el acuerdo
por entender que exigía una mayoría de dos tercios.
Tanto los independientes de Cesuras --con tres concejales-- como
el PSOE --con una--, entienden que los siete ediles del PP no son
suficientes para aprobar este acuerdo que, en su opinión, debería
hacerse en base a la Ley de Administración Local de Galicia y no la estatal.
En declaraciones a Europa Press, el alcalde de Cesuras, Julián
Lucas, ha defendido que informes del secretario municipal, de la
Diputación de A Coruña y de la Xunta refrendan "que vale con la mayoría",
ha apostillado el regidor, quien ha incidido en la existencia de
jurisprudencia al respecto por parte del Tribunal Constitucional.
"CORTINA MEDIÁTICA"
Frente a las críticas de los grupos de la oposición, que denuncian
la falta de consignación presupuestaria por parte de la Xunta, el
alcalde de Cesuras sostiene que es una fusión que "se hace porque conviene a los dos ayuntamientos" y, como ejemplo, cita los 300.000 euros recibidos en subvenciones por parte de la Diputación de A Coruña.
Por el contrario, Lito Vázquez, portavoz de Independientes por
Cesuras --cuyos ediles llevaron lazos negros al pleno-- ha calificado de
"cortina mediática" la fusión y ha reiterado que su intención es impugnar el acuerdo.
"Significará la desaparición del Ayuntamiento a cambio de nada" ha recalcado el exconcejal del BNG, quien ha criticado que no se hubiese hecho una consulta entre los vecinos.
PARTIDAS DE LA XUNTA
En los mismos términos, se ha pronunciado Pilar Pedreira, edil del
PSOE, para quien debería haberse hecho un referéndum. También ha
criticado que se rechazasen todas sus alegaciones "porque dicen que es una opinión personal y subjetiva".
Mientras, ha denunciado que en los presupuestos de la Xunta "no hay nada para Cesuras", añade sobre el anuncio de inversiones. Como ejemplo cita "el que ni siquiera aparezca la construcción de la guardería comprometida desde 2010", ha añadido.
También en el pleno de la corporación de Oza la fusión con Cesuras
ha contado con los únicos votos de los ocho ediles del PP, frente a los
tres de la oposición --dos del PSOE y uno del BNG--.
El alcalde, Pablo González, ha defendido las "ventajas" del
acuerdo, frente a las críticas de los portavoces de PSOE y BNG, que han
denunciado la falta de un informe "serio" o de una consulta popular.
PROCEDIMIENTO
Tras su aprobación en pleno, el expediente del acuerdo se remitirá
a la Consellería de Presidencia. Antes de su aprobación definitiva por
el Consello de la Xunta, que es el que aprueba también la modificación
de los términos municipales, deberán emitir los correspondientes
informes la Diputación de A Coruña, el Consello Consultivo y la Comisión
Gallega de Delimitación Territorial.
Cuando concluya el proceso, Cesuras, con 2.225 habitantes, y Oza
dos Ríos, con 3.229, formarán un único ayuntamiento, bajo el nombre de
Oza-Cesuras. Así, Galicia pasará a contar con 314 municipios, el mismo
número que en 1996, ya que en enero de 1997 se creó el Ayuntamiento de A
Illa de Arousa, tras segregarse de Vilanova (Pontevedra).