El alcalde de Santiago de Compostela, Ángel
Currás (PP), se ha reafirmado este jueves en que no hizo "nada
irregular" y en que tiene "la conciencia muy tranquila", después de que
la jueza instructora de la Operación Pokémon, Pilar de Lara, no le haya
impuesto medidas cautelares tras su declaración como imputado por
supuesto tráfico de influencias.
Cuando la primera semana de enero se conoció su imputación en este
caso, que investiga una supuesta trama de pagos de empresas a políticos
para obtener concesiones de servicios públicos, Currás aseguró que
pondría su cargo a disposición del PP en caso de que la jueza le
impusiese medidas cautelares a raíz de su paso por los juzgados.
"En su momento dije que yo consideraba que no había hecho nada
irregular, ni que fuera delictivo y que por tanto tenía la conciencia
muy tranquila y la sigo teniendo", ha proclamado este jueves tras
declarar durante aproximadamente hora y media ante Pilar de Lara al ser
preguntado directamente si piensa dimitir.
Al respecto, fuentes de su entorno consultadas por Europa Press se
han aferrado a que el regidor salió de los juzgados sin medidas
cautelares para subrayar que "no es el caso" que presente su dimisión.
Asimismo, han argumentado que, al estar en fase de instrucción y estar
decretado el secreto de sumario sobre la Operación Pokémon, las
imputaciones decididas por la jueza en su momento aún siguen vigentes y
no se esperaba que se levantase de forma automática tras la declaración.
CONFIADO
Currás llegó a los juzgados lucenses en torno a las 11.30 horas,
pero no inició su declaración ante la instructora hasta las 13.00 horas.
"Estoy tal y como estaba, tranquilo y realmente satisfecho de haber
colaborado con la jueza en todo lo que ella me ha preguntado. Creo que
hemos aclarado suficientemente la situación. Estoy muy satisfecho y
desde luego confiado", declaró ante los medios de comunicación.
Asimismo, el alcalde compostelano ha insistido en que su
colaboración con la Justicia es "total" y que mantiene "transparencia
total desde el primer momento". "Así ha sido en la declaración ante la
jueza", ha agregado.
Ángel Currás se amparó en que el caso se encuentra "bajo secreto
de sumario" al ser preguntado por los extremos por los cuales había sido
interrogado por la instructora del caso Pokémon. "No puedo hablar nada
del sumario que es secreto", insistió.
No obstante, previamente el jefe de gabinete de la Alcaldía de
Santiago de Compostela, Francisco Castro, también imputado por tráfico
de influencias en la Operación Pokémon, había reconocido que la mayoría
de las preguntas que la jueza le planteó versaron sobre la adjudicación
de una guardería en Salgueiriños.
El jefe de gabinete de la Alcaldía de Santiago de Compostela,
quien también salió de los juzgados sin ningún tipo de medida cautelar,
aseguró que respondió "a todas" las preguntas planteadas por la jueza.
Por su parte, su abogado, Ulises Bértolo, subrayó que Francisco Castro
lo que hizo fue "colaborar con el juzgado para aportar los datos para
que se esclarezca la situación".
GUARDERÍA DE SALGUEIRIÑOS
Precisamente las indagaciones sobre la adjudicación de la
guardería de Salgueiriños ya habían llevado a los juzgados a la concejal
de Educación y Normalización Lingüística del Ayuntamiento de Santiago,
Rebeca Domínguez Iglesias, el pasado mes de diciembre. Esta edil, de 29
años de edad, también está imputada junto al funcionario de su
departamento José Manuel R.A. por supuesto tráfico de influencias en la
Operación Pokémon.
Una de las primeras misiones de Rebeca Domínguez en el
Ayuntamiento de Santiago, donde entró el 11 de mayo pasado al correr la
lista tras la dimisión de Gerardo Conde Roa como alcalde, fue la
apertura de la escuela infantil de Salgueiriños, que empezó a funcionar
el pasado septiembre y cuya gestión fue adjudicada a Sermasa (Servicios y
Materiales S.A.), del grupo Vendex, eje central del caso Pokémon.
Esta guardería funcionaba de manera provisional porque se hizo una
concesión temporal de tres meses, desde el 6 de septiembre hasta el 31
de diciembre, para que empezase con el inicio del curso. La adjudicación
a Sermasa por ese período fue por 92.586 euros.
En la Operación Pokémon fueron detenidos el pasado mes de
septiembre los entonces alcaldes de Ourense, Francisco Rodríguez (PSOE),
y de Boqueixón, Adolfo Gacio (PP), quienes dimitieron de sus cargos.
También renunció a raíz de este caso Fernando Varela, que era edil del
BNG en Ourense, mientras que también permanece imputado el regidor de
Lugo, José Clemente López Orozco (PSOE).