El vicepresidente de la Xunta y secretario
general del PPdeG, Alfonso Rueda, ha admitido que habló este jueves,
tras su declaración como imputado en la 'Operación Pokémon', con el
alcalde de Santiago, Ángel Currás, que se mantendrá en su puesto, y ha
advertido de que gobernar la capital gallega exige "unidad y
concentración" para resolver los problemas que afectan a los vecinos.
En declaraciones a los medios, preguntado sobre si aprovechó su
conversación con el regidor para abordar su futuro político en un
escenario en el que se ha hecho más evidente la división del grupo
municipal, el número dos del PPdeG ha esgrimido que su situación, tras
la declaración de Currás, no ha cambiado, dando a entender que éste se
mantendrá en su cargo.
"Nosotros dijimos antes de su comparecencia ante la jueza que hay
un código ético que señala que es el PPdeG el que tiene que evaluar la
situación de la persona afectada por un procedimiento judicial. Había un
criterio determinante que podían ser las medidas cautelares. No las
hubo y por tanto lo que se decía antes vale para ahora", ha resumido
Rueda, antes de volver a apelar a la "presunción de inocencia" del
regidor.
Asimismo, sobre la supuesta presión del alcalde a una concejala
para que firmase un informe alterado en relación a una deuda con
Sermasa, empresa del grupo Vendex --investigado en la 'Pokémon'--, ha
asegurado que desconoce si este hecho "tuvo lugar o no" y se ha limitado
a señalar que el PPdeG "apoya que siempre se actúe objetivamente".