La canciller alemana, Angela Merkel, y
el presidente de Francia, François Hollande, se han comprometido a
presentar propuestas comunes para profundizar en la unión económica y
monetaria de Europa en el mes de mayo, en una muestra de unidad
durante la celebración del 50 aniversario del Pacto del Eliseo, con el
que cerraron su reconciliación después de la guerra.
Los dos líderes europeos negaron que las relaciones entre París y
Berlín sean complicadas y subrayaron los pasos que han dado juntos para
afianzar la unión monetaria. "Quizás nuestro secreto mejor guardado es que la química realmente funciona", apuntó Merkel.
Por su parte, Hollande mencionó el pacto fiscal sobre la
disciplina presupuestaria, el acuerdo alcanzado en diciembre sobre la
supervisión bancaria y el acuerdo para mantener a Grecia en el euro como
algunos de los frutos de la sólida relación entre ambos dirigentes.
"No se les escapa que no pertenecemos a la misma familia política.
A pesar de eso, si miran atrás en los últimos ocho meses, estoy muy
contento de que Francia y Alemania hayan sido capaces de lograr que la
zona euro salga de su crisis. Si nos fijamos en los resultados, es claro
que estamos en la misma longitud de onda", recalcó.
Respecto a una de las cuestiones que más dividen a los dos países,
una integración fiscal y económica más profunda, los dos políticos se
comprometieron a presentar propuestas conjuntas antes de la cumbre de
líderes de la UE del próximo mes de junio.
Berlín y París tienen una opinión diferente sobre una unión más cercana, con Merkel defendiendo un control más estricto desde Europa
a los presupuestos nacionales y Hollande reclamando más solidaridad y
que se compartan más los riesgos, para lo que propone un gran
presupuesto de la eurozona que pueda hacer frente a 'shocks' económicos.
"Se trata de una cooperación más profunda en política económica
con la seguridad social, el empleo, el crecimiento y la estabilidad
financiera como objetivos", afirmó Merkel en la rueda de prensa.
Por otro lado, los dos gobiernos señalaron en una declaración
conjunta que animarán a sindicatos, empresas y trabajadores en sus
países a establecer grupos de trabajo conjuntos para que hagan
propuestas sobre competitividad. Además, remarcaron que examinarán una
mayor integración en áreas industriales específicas, incluidos las
energías renovables, las materias primas o el transporte.