El primer ministro israelí, Benjamin
Netanyahu, ha dado plena validez a los resultados pronosticados por los
sondeos a pie de urna y ha proclamado a su alianza política,
Likud-Israel Beitenu, vencedora de las parlamentarias. "Doy las gracias
al pueblo de Israel por reelegirme", ha escrito en su página de
Facebook, en un mensaje en el que se ha comprometido a formar un
Gobierno de consenso. "Según los sondeos, está claro que los
israelíes han decidido que quieren que siga trabajando como primer
ministro y que forme un Gobierno tan amplio como sea posible", ha
explicado.
Los primeros sondeos difundidos por las televisiones
al cierre de los colegios electorales han confirmado la victoria de la
coalición formada por Likud e Israel Beitenu, que obtendría 31 escaños
de los 120 que componen el Parlamento. Pese a la victoria, el bloque
pierde escaños en relación a los 42 logrados en los comicios de 2009,
cuando se presentaron por separado ambas formaciones.
El
centro-derecha sumaría entre 61 y 62 escaños, por encima de los 58 o 59
que obtendría el centro-izquierda, lo que auparía a Netanyahu a un
tercer mandato al frente del Gobierno de Israel.
Los sondeos
sitúan como segunda opción al partido centrista Yesh Atid, liderado por
el presentador Yair Lapid y que habría dado la sorpresa al lograr entre
18 o 19 diputados.
Los laboristas figuran como tercera opción,
con 17 escaños, mientras que Hogar Judío aparece cuarto gracias a sus
potenciales 12 diputados. Esta última formación está liderada por el
antiguo miembro del Likud Naftali Bennett, que se marchó del partido
gobernante tras criticar el alto el fuego tácito con las milicias
palestinas de la Franja de Gaza.
El centrista Kadima, liderado
por Shaul Mofaz, es uno de los grandes perdedores, ya que los sondeos
apuntan que se quedará fuera del Parlamento.