Los establecimientos comerciales gallegos
con una superficie de hasta 300 metros cuadrados tendrán plena libertad
horaria, según recoge la nueva ley impulsada por la Xunta, que también
ha decidido adaptar las sanciones a otras normativas vigentes, de forma
que las multas por faltas leves "reducen su intensidad" --baja de un
máximo de 60.000 euros a 1.500-- y las graves podrán alcanzar un millón.
Así lo ha explicado el presidente de la Xunta, Alberto Núñez
Feijóo, quien ha destacado que la nueva ley gallega de horarios
comerciales no sólo se adapta a normas anteriores, sino que también se
ajusta a la legislación básica del Estado, pero "atendiendo a las
peculiaridades" de Galicia para garantizar el futuro del pequeño
comercio y de los establecimientos situados en los cascos históricos de
las urbes.
De este modo, además de la libertad horaria para los comercios de
hasta 300 metros cuadrados de superficie útil para exposición y venta al
público --frente a los 150 actuales--, para el resto de
establecimientos se fija un total de 10 domingos y festivos de apertura
autorizada al año.
Núñez Feijóo ha indicado que éste es el número "mínimo" dentro de
las opciones que deja la ley estatal y también se suprime el requisito
de que, durante estos días, el horario máximo de apertura sea de 12
horas. Los 10 domingos y festivos de apertura para este año ya han sido
fijados mediante una orden publicada el pasado mes de octubre.
Asimismo, en el proyecto de ley elaborado por el Gobierno gallego
se establece que los comercios podrán desarrollar su actividad durante
el conjunto de la semana en un máximo de 90 horas.
"EQUILIBRIO" CON LAS GRANDES SUPERFICIES
"Estamos cumpliendo los compromisos que más benefician a la mayor
parte de los trabajadores de este sector y que benefician a la
consolidación de los cascos y de los barrios de las ciudades", ha
defendido el dirigente popular, antes de reafirmarse en que la nueva
norma, que ahora será remitida a la Cámara, busca "el equilibrio" entre
el pequeño y mediano comercio y las grandes superficies.
Conforme este principio, ha destacado que la legislación gallega
se ajusta a la estatal "por la banda baja" ya que permite abrir a las
grandes superficies 10 festivos al año, "lo mínimo contemplado" en la
norma estatal, que permite la apertura "de hasta 16 festivos al año".
También ha destacado que las sanciones se reducen en el caso de
las faltas leves y se incrementan en las muy graves con el objetivo de
"no perjudicar" al pequeño comercio y que "no se puedan ver en una
situación imposible" en el supuesto de que reciban alguna de estas
multas.
"En la ley queda claro que la graduación de las sanciones se hará
en función de la dimensión del comercio del que se trate", ha defendido,
para concluir que el legislador deja "un espacio" para que el
instructor del expediente pueda graduar la sanción "en función del
volumen del comercio, de la facturación y de la dimensión" del comercio.