El Consejo de Ministros ha dado luz verde al anteproyecto de ley de unidad de mercado, una norma que busca reducir la "maraña administrativa" de España
y con la que se podría elevar 1,52 puntos el PIB en diez años, según
los estudios realizados por el Ministerio de Economía y Competitividad.
Así lo ha señalado la vicepresidenta y portavoz del Gobierno,
Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo
de Ministros, donde ha explicado que, según estos cálculos, la norma
podría elevar el PIB un 0,15% al año (1.500 millones).
La ley, según Sáenz de Santamaría, "no perjudica a nadie y beneficia a todos" y es una de las reformas "más importantes"
incluidas en el plan nacional enviado a Bruselas con el objetivo de
elevar la competitividad de la economía y desbrozar la maraña normativa
en España.
Para conseguirlo, se basa en el principio de licencia única al
permitir que los operadores económicos apliquen su legislación de origen
para operar en todo el país, sin tener que recurrir a especificaciones
diferentes o permisos especiales. "Se basa en un principio de confianza mutua", ha dicho.
Además, impulsa la creación del Consejo Nacional de Unidad de
Mercado, que intentará que converjan las diferentes regulaciones
autonómicas basándose en la colaboración y la búsqueda de elementos de
control y supervisión entre administraciones.
Así, pretenderá la aplicación de buenas prácticas regulatorias en
todas las administraciones y se basará en el principio de no
discriminación, por lo que no se exigirán requisitos diferentes para
participar en el concurso de una determinada administración.
Asimismo, facilitará que los ciudadanos puedan poner de manifiesto
la quiebra de la unidad de mercado si así fuera. Así, cualquier persona
podrá acudir a la Comisión Nacional de Mercados y Competencia,
actualmente en tramitación, que podrá incluso iniciar un proceso
contencioso administrativo.
Por otro lado, la norma incluye una disposición adicional para que
la plataforma de contratación del sector público incluya las
licitaciones de todas las administraciones, con el objetivo de que todo
el mundo pueda conocer las necesidades de contratación de cualquier
administración.
NO ARMONIZA NI RECENTRALIZA
"Es una ley que parte de la coordinación de todas las administraciones",
ha dicho Sáenz de Santamaría, tras garantizar, sin embargo, que no
pretende la armonización ni la recentralización, puesto que se aceptarán
las licencias o permisos de cada administración asumiendo la presunción
de legalidad. "Lo bien hecho para una tiene que estar bien hecho para todas", ha añadido.
Según la portavoz, no tiene sentido que hoy en día una empresa de
servicios alimentarios tenga que incluir especificaciones diferentes en
función de dónde vaya a comercializar sus productos, que una compañía de
agua mineral tenga que cambiar los etiquetados o que un fontanero
necesite inscribirse en un registro especial o conseguir un certificado
profesional diferente para trabajar en otra comunidad.
A su parecer, la reducción de la "maraña administrativa" en España
es una reclamación generalizada dentro y fuera del país, ya que son
muchos los colectivos y los organismos internacionales, como el Consejo
Europeo, que han resaltado la necesidad de aprobar una ley así en España, similar a las que existen en otros países vecinos.
UNA NORMA QUE BENEFICIA A TODOS
La norma, según ha dicho, beneficia a todos, aunque sobre todo a
las comunidades más industrializadas y con un sector servicios de mayor
tamaño, como Cataluña, Madrid y País Vasco. Estas tres regiones suponen
el 44,6% del PIB de la industria española; el 43,7% del transporte,
comercio y la hostelería y, en términos generales, el 42,5% del PIB
español.
En cualquier caso, la portavoz ha insistido varias veces en que la
norma no perjudica a nadie ni modifica las competencias de las
comunidades. De hecho, ha explicado que el exceso de carga
administrativa se lleva en España el 4,6% del PIB, cifra que se reducirá en un 35% gracias a la nueva ley.
A su parecer, es una ley "muy importante", que inicia ahora
el trámite de consulta y que irá a la conferencia sectorial de Comercio
para buscar el máximo consenso y acuerdo con las comunidades autónomas.
"Es una norma muy importante y necesaria que puede generar un importante impulso a la credibilidad", ha concluido.