España se mantendrá como beneficiaria neta
del presupuesto de la UE para 2014-2020. El Gobierno cifra las ayudas
netas comunitarias que recibirá España en los próximos siete años en al
menos el 0,15% del PIB, gracias al marco financiero propuesto por el
presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, según han explicado
fuentes de Moncloa.
De hecho, el saldo neto para España será similar al del actual
periodo 2007-2013, o incluso superior según los cálculos de Bruselas. El
resultado de las negociaciones mejora la expectativa inicial del
Ejecutivo de Mariano Rajoy, que daba por descontado que España se
convertiría en contribuyente neto a las arcas comunitarias durante el
próximo periodo.
El compromiso final de Van Rompuy aumenta las ayudas para España
en un total de 1.500 millones de euros respecto a la anterior propuesta,
según han explicado fuentes de Moncloa.
Por un lado, se recorta en 1.000 millones de euros el cheque
específico para las regiones, de 2.800 millones a 1.800 millones. Pero
este descenso se compensa, en primer lugar, con el nuevo fondo de 3.000
millones para combatir el paro juvenil -del que España espera recibir
unos 925 millones de euros- y por otro por el mayor peso del factor
desempleo a la hora de repartir el desempleo (otros 900 millones).
Además, España recibirá una asignación extra de 500 millones de
euros para desarrollo rural. Precisamente, el Gobierno se había quejado
de las ayudas agrícolas adjudicadas hasta ahora por considerarlas
insuficientes.
Aparte del aumento de las ayudas europeas, España se beneficiará
también de una disminución total de 3.500 millones de euros en su
aportación al presupuesto de la UE. Ello se debe a los recortes
aplicados al marco financiero; a que los ajustes afectan sobre todo a
las políticas que menos benefician a España, como el I+D; y a que se
disminuyen los cheques a los contribuyentes netos, excepto el británico.