La propuesta del presidente del Consejo
Europeo, Herman Van Rompuy, garantiza que Andalucía, Castilla-La Mancha y
Galicia, que hasta ahora eran objetivo prioritario de la política
regional europea, mantendrán al menos el 60% de las ayudas europeas que
reciben en el actual periodo.
En materia de agricultura, la propuesta de Van Rompuy contempla
una ayuda específica para España de 500 millones de euros para
desarrollo rural.
En concreto, el presidente del Consejo Europeo ha propuesto
reducir de 2.800 a 1.800 millones de euros el cheque específico previsto
para España en el presupuesto de la UE de 2014-2020 cuyo objetivo era
paliar el impacto de la crisis.
De esta ayuda, 500 millones se destinarán a Extremadura; 624
millones se repartirán entre Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha y
700 millones se distribuirán entre el resto de comunidades autónomas.
La propuesta final de Van Rompuy contempla también un sobre específico de 50 millones de euros para Ceuta y Melilla.
Además, garantiza que Andalucía, Castilla-La Mancha y Galicia, que
hasta ahora eran objetivo prioritario de la política regional europea,
mantendrán al menos el 60% de las ayudas europeas que reciben en el
actual periodo. Extremadura conserva la mayor parte de las subvenciones
porque su PIB sigue por debajo del 75% de la media comunitaria.
Lo que pierde España en su cheque de ayudas regionales podría
recuperarlo a través del nuevo fondo para combatir el paro juvenil, la
principal novedad del marco financiero para los próximos siete años. El
instrumento estará finalmente dotado con 3.000 millones de euros, a los
que se sumarán otros 3.000 millones de gasto en jóvenes del fondo social
europeo.
La iniciativa estará abierta a las regiones con una tasa de paro
juvenil superior al 25%. España es el segundo país con mayor nivel de
desempleo entre los menores de 25 años, el 55,6%.