El
Consejo de Ministros ha aprobado este viernes un plan de ayudas a la
adquisición de vehículos comerciales, denominado PIMA Aire, propuesto
por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y dotado
con un presupuesto de 38 millones de euros. El plan tendrá una vigencia
de seis meses o hasta el agotamiento de los fondos.
En la
rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el titular de Medio
Ambiente, Miguel Arias Cañete, detalló que el presupuesto del plan
procede de las subastas tempranas de derechos de emisión realizadas
entre noviembre y diciembre. "Los estados deben justificar
periódicamente que el fin de estos fondos es la lucha contra el cambio
climático", explicó.
Arias Cañete apuntó que el plan está
dirigido a un mercado potencial de unos 35.000 vehículos, y su puesta en
marcha tendrá un impacto de 140 millones de euros sobre la economía
española, contribuyendo a elevar un 10% la producción de furgonetas en
España. Además, ayudará a mantener o generar más de 700 empleos y
elevará la recaudación fiscal en 50 millones de euros.
El plan
consiste en un incentivo de 2.000 euros para la compra de vehículos de
hasta 2.500 kilos (mil aportados por Medio Ambiente y otros mil por las
marcas) y de 4.000 euros para los de más de 2.500 kilos (2.000 del
Ministerio y 2.000 de las marcas) con etiquetas de eficiencia energética
A, B, C ó D, a cambio de entregar para el achatarramiento vehículos de
hasta 3.500 kilos con una antigüedad mínima de siete años.
Los
principales beneficiarios de la iniciativa, que incluye ayudas a la
compra de vehículos seminuevos (menos de un año), serán profesionales
autónomos, pequeñas y medianas empresas y entidades privadas, a quienes
se otorgará la subvención para que sustituyan sus vehículos por otros
más eficientes. No obstante, se limita el máximo de subvenciones a
200.000 euros por cada beneficiario.
BENEFICIOS MEDIOAMBIENTALES.
El objetivo del plan es mejorar la calidad del aire, reduciendo las
emisiones de gases contaminantes y de CO2. El programa es pionero en
Europa y ayudará a consolidar a España como uno de los mercados más
eficientes energéticamente y con menor impacto ambiental.
El
ministro recordó que más del 70% de los vehículos de reparto que se
utilizan para la distribución comercial en las ciudades españolas tienen
más de siete años de antigüedad, y contribuyen a la contaminación en
las grandes ciudades.
Con la puesta en marcha del Plan PIMA
Aire, las emisiones de CO2 bajarán entre un 15% y un 20% por cada
vehículo sustituido, lo que supone un ahorro de 35.000 toneladas al año.
En el caso de las partículas, el descenso medio llegará al 94%, con 114
toneladas anuales, mientras que los óxidos de nitrógeno bajarán un 70%,
equivalente a 725 toneladas. En conjunto, el consumo de carburante
bajará un 16% (15 millones de litros al año).
Arias Cañete
destacó que este plan es un ejemplo de "economía verde" con efectos
positivos, que demuestra que es compatible la actividad económica con la
protección del medio ambiente. Con el Plan PIMA se integran iniciativas
de lucha contra el cambio climático y mejora de la calidad del aire,
según el ministro.