María Victoria Álvarez, exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, ha
presentado un escrito ante el Juzgado Central de Instrucción 5 de la
Audiencia Nacional para informar de que lleva tiempo siendo espiada "por
los datos que pudiera disponer" sobre el hijo del expresidente catalán
con el objetivo de coaccionarla y ha pedido protección.
En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, Álvarez
asegura que ha sido objeto "de seguimiento, control y vigilancia por
entidades privadas y personas", sin su conocimiento ni consentimiento,
al margen de las autoridades policiales y judiciales.
Según Álvarez, con estos seguimientos han pretendido "obtener y
extraer de forma ilegal información y datos" de la relación mantenida
con Jordi Pujol hijo y sobre sus actividades.
"He prestado declaración en sede judicial, siendo testigo de unos
hechos que sin duda entiendo motivaron mi seguimiento, vigilancia e
interés por los datos e información que pudiera disponer, entonces, en
relación a las actividades del Sr.Pujol Ferrusola", prosigue la
expareja.
Considera que siendo denunciante en este proceso y pudiendo ser
propuesta por alguna parte, acusación o defensa, como testigo, "es
evidente la finalidad e intención de los autores de los hechos
relatados, que van más allá de pretender únicamente obtener datos e
información, sino que están ejerciendo de alguna manera cierta presión y
coacción" sobre ella, a su entender, con una clara tendencia
intimidatoria, intentando influir en su actuación procesal.
La expareja de Pujol hijo explica en el escrito: "Durante un
periodo de tiempo que no puedo determinar, se han manipulado e
interceptado de manera totalmente ilegal mis comunicaciones de toda
clase tanto telefónicas como telemáticas, vulnerando mi intimidad sin mi
consentimiento, habiendo utilizado artificios técnicos de escucha,
transmisión, grabación o reproducción de sonido o de imagen".
Álvarez ha descubierto a través de un informe encargado por ella
misma a una empresa de seguridad que su conexión wifi ha sido objeto de
"un ataque por fuerza bruta denominado Wash" que ha permitido a los
supuestos espías obtener todos sus datos privados y profesionales de su
ordenador, además de que ha podido ser grabada.
En el escrito, apuntan a que estos hechos podrían ser
constitutivos de varios delitos: contra la intimidad, derecho a la
propia imagen y a la inviolabilidad del domicilio, delito continuado de
coacciones y delito de obstrucción a la Justicia.
Álvarez explica al juzgado: "Todo ello afecta de manera directa a
mi seguridad e incluso pudiendo estar en peligro mi integridad física",
por lo que le pide que adopte las medidas necesarias para proteger su
derecho a la libertad, sosiego y tranquilidad personal.
NO IDENTIFICA AUTORES
En el escrito no se identifica quién pudo haber hecho estos
seguimientos, pese a las informaciones periodísticas que apuntan a la
agencia de detectives Método 3 y a un posible encargo del PSC, que lo ha
negado, porque según ha explicado a Europa Press el abogado de Álvarez,
desconocen quién ha sido y "sería temerario" apuntar hacia alguien
prematuramente.
No obstante, se reservan el poder emprender acciones legales más
adelante si se descubre quién ha podido ordenar los seguimientos y como
parte implicada cree que "debería investigarse".
Preguntado sobre la credibilidad de las informaciones aparecidas,
asegura: "Lo único que realmente hemos podido constatar por los informes
técnicos es que ha habido un seguimiento e intromisión en la
intimidad".
LE HACÍAN REGALOS PARA TENERLA CALLADA
Álvarez, ha asegurado este jueves que el hijo del que fuera
presidente de la Generalitat le hacía regalos después de dejar su
relación "para que no hablara" de los presuntos viajes a Andorra con
billetes de 500 euro.
En declaraciones a Europa Press Televisión, Álvarez ha señalado que
cuando dejó la relación se vio sometida a un "acoso tremendo" cuando
Pujol "aparecía constantemente" en su casa para hacerle regalos, que
ella rechazaba.
Maria Victoria ha comentado que cuando conoció a Pujol, con quien
tuvo una relación de dos años y medio, "no sabía ni quien era" y mantuvo
con él una "relación normal hasta que empezaron a haber cosas
extrañas". En este sentido, ha comentado que "al final la cabeza pudo
con el corazón" y decidió abandonarle.
Por otra parte, ha explicado que durante estos años no ha querido
denunciar a Pujol porque era amigo del anterior consejero de Interior
Felip Puig. Sin embargo, según Maria Victoria, cuando su hijo cumplió 18
años le dijo que si no denunciaba ella lo haría él y eso la empujó a
acudir a los tribunales