Las declaraciones ante la jueza de los
nueve detenidos el pasado jueves dentro de la Operación Manga se han
saldado con el ingreso de tres de ellos en prisión y con la renuncia del
edil compostelano Albino Vázquez Aldrey --que se formalizará este
lunes--, que quedó libre bajo fianza de 15.000 euros.
La
operación, que deriva de la Pokémon, desembocó en una serie de registros
y en un total de nueve detenciones el pasado jueves, cuatro de ellas en
Cataluña, una en Asturias y otras cuatro en Galicia. Los detenidos
comenzaron a pasar a disposición judicial el pasado viernes y terminaron
a las 8.00 horas de este domingo.
El límite de plazo fijado
para las detenciones ha obligado a la jueza instructora, la titular del
Juzgado de Instrucción Número Uno de Lugo, Pilar de Lara, a permanecer
toda la madrugada del sábado al domingo tomando declaración para evitar
recursos contra sus disposiciones.
Esta jueza se vio afectada
por la aplicación de la 'doctrina Gao Ping' y uno de los detenidos en la
Pokémon, Francisco Fernández Liñares, salió en libertad tres meses
después de decretarse su ingreso en prisión al argumentar su defensa que
había estado detenido más horas de las establecidas sin pasar a
disposición judicial y sin que se le tomase declaración.
Las
investigaciones de la Operación Pokémon, centrada en una supuesta trama
de pagos de empresas a políticos para obtener concesiones de servicios
públicos, ha entrado ahora en una segunda fase, en la bautizada como
Operación Manga, que ha ampliado las empresas investigadas y se centra
ahora en Aquagest y la catalana GRS Arc Local.
Tras las
declaraciones ante la jueza, ésta ha decretado el ingreso en prisión de
tres de los detenidos: el que fue asesor del exalcalde de Santiago
Gerardo Conde Roa, Ángel Espadas; el delegado de Aquagest en Santiago,
José Luis M.R.; y el administrador de GRS, Álex R.V.
Además, el
concejal de Movilidad, Seguridad Ciudadana, Tráfico, Grúa y ORA en
Santiago, Albino Vázquez Aldrey, fue dejado en libertad bajo fianza de
15.000 euros, imputado por cohecho, revelación de información
privilegiada y tráfico de influencias. Esta situación le llevó a
anunciar este sábado su renuncia a sus cargos públicos en el
Ayuntamiento y en la Diputación de A Coruña, así como a darse de baja
como militante del PPdeG.
SITUACIÓN DE LOS DETENIDOS
A lo
largo del viernes, cuando pasaron a disposición judicial los detenidos
en Galicia y Asturias, quedaron el libertad, además de Vázquez Aldrey,
el asesor cultural y organizador de eventos Jesús F.M. --a quien se le
imputa, entre otros delitos, tráfico de influencias-- y el presidente
del PP en San Martín del Rey Aurelio (Asturias) y propietario de una
empresa de consultoría e ingeniería, Joaquín Fernández Díaz, también con
vinculaciones laborales con Aquagest.
No obstante, permanece
imputado por tráfico de influencias y tendrá que presentarse cada 15
días en el Juzgado de guardia de Avilés. El PP ya ha decidido
suspenderlo de inmediato de todas sus funciones en el partido.
Por su parte, se decretó prisión provisional para Espadas --trasladado a
la cárcel de Teixeiro-- y para el delegado de Aquagest en Santiago de
Compostela, José Luis M.R., quien se negó a declarar en sede judicial
por consejo de sus abogados y está imputado por tráfico de influencias,
revelación de secretos y cohecho, entre otros delitos. Ha sido conducido
a la prisión lucense de Bonxe.
Su abogado defensor ya ha
anunciado que el lunes interpondrá un recurso contra el auto de prisión
provisional dictado contra José Luis M.R., al considerar "excesiva" la
medida cautelar adoptada por la jueza.
En la jornada del sábado
y madrugada del domingo pasaron a declarar los detenidos en Cataluña.
El primero en comparecer ante la jueza fue el jefe del departamento de
Organización de Servicios a la Ciudadanía del Consell Comarcal de la
Selva, Juan Carlos F.M., imputado por cohecho y tráfico de influencias,
entre otros delitos, que quedó en libertad bajo fianza de 5.000 euros.
A continuación respondió el apoderado de la empresa GRS Arc Local, José
María F.I.G., que quedó en libertad sin fianza pero con cargos. Está
imputado por tráfico de influencias.
Le siguió el administrador
de la empresa GRS Arc Local, Álex R.V., para quien la jueza ordenó
prisión provisional comunicada y sin fianza; y el último en pasar a
disposición judicial fue el alcalde de Sant Hilari Sacalm (Girona),
Robert Fauria (CiU), que quedó libre bajo fianza de 18.000 euros e
imputado por cohecho, tráfico de influencias y malversación de caudales
públicos.
DOCUMENTACIÓN
Además de las detenciones, se han
practicado varios registros en la sede de Aquagest en Santiago, en el
domicilio de Albino Vázquez en Aríns o en el de Conde Roa. También se ha
requerido información sobre expedientes y contratos en los
Ayuntamientos de Santiago, Valdoviño u Ortigueira y en Cangas de Narcea.
En Cataluña, fue registrado el despacho del alcalde de Sant
Hilari Sacalm y agentes de Aduanas inspeccionaron el Consell Comarcal de
La Selva en Santa Coloma de Farners (Girona), que preside Fauria, y
dependencias del Patronato y de 'Xaloc' de la Diputación de Girona
--dedicadas a la gestión de las cuentas de los pequeños ayuntamientos de
la provincia--.
También ha habido registros en las
dependencias de GSR y en los domicilios de los dos empresarios detenidos
en Lloret de Mar (Girona) y en Barcelona, así como en el Patronato de
Turismo Girona-Costa Brava.
MÁS DE 30 IMPUTADOS
Entre
los más de 30 imputados en la Operación Pokémon figuran hasta el momento
cinco alcaldes, el último de ellos el de O Carballiño (Orense),
Argimiro Marnotes (PP). Previamente, la detención en esta operación
provocó la dimisión de Francisco Rodríguez (PSOE) como regidor de Orense
y de Adolfo Gacio (PP) como regidor de Boqueixón (A Coruña).
En la Operación Pokémon también fueron imputados el alcalde de Lugo,
Xose Clemente López Orozco --quien también es presidente del PSdeG--,
así como el ya mencionado regidor de Santiago, pero ambos han rechazado
dimitir por esta causa.
Aparte de personal relacionado con la
empresa Vendex y funcionarios, figuran entre los imputados otros
políticos como Fernando Varela, quien presentó su dimisión como concejal
del BNG en Orense, o la edil de Educación de Santiago, Rebeca Domínguez
(PP).
Además, uno de los principales imputados en esta causa
es el expresidente de la Confederación Hidrográfica do Miño-Sil, el
socialista Francisco Fernández Liñares, quien llevó diversas concejalías
en el Ayuntamiento de Lugo.