El Congreso de los Diputados acoge esta
semana la vigésimo segunda edición del Debate sobre el estado de la
Nación, la primera con Mariano Rajoy como presidente del Gobierno y con
Alfredo Pérez Rubalcaba como jefe de la oposición. La cita, que arranca
el miércoles, volverá a estar marcada por la crisis económica, pero
también por la corrupción
Según ha acordado la Junta de Portavoces del Congreso, la sesión
plenaria arrancará el a las doce del mediodía del 20 de febrero con la
intervención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que después de
seis debates en la oposición, acude por primera vez a un Debate sobre el
estado de la Nación como jefe del Ejecutivo.
Y no sólo hablará del estado de la Nación, sino que también se han
acumulado sus explicaciones sobre la última Cumbre Europea en la que se
acordó la propuesta de los Presupuestos de la UE para los próximos seis
años.
DOS DEBATES EN UNO
Este formato de dos debates en uno fue el que propuso el Gobierno y
que, pese a las críticas vertidas por toda la oposición, acabó siendo
aceptado por el presidente del Congreso, Jesús Posada, alegando que el
Reglamento no lo impide.
La sesión se reanudará a las cuatro de la tarde con el discurso
del secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que hasta
ahora nunca había intervenido en un debate de este tipo. Uno tras otro
irán subiendo a la tribuna los distintos portavoces de la oposición, de
mayor a menor.
Están previstas las intervenciones de Josep Antoni Duran i Lleida
(CiU), Cayo Lara (IU), Joan Coscubiela (ICV) y Chesús Yuste (CHA) --los
tres en nombre de Izquierda Plural--, Rosa Díez (UPyD), Aitor Esteban
(PNV), Iker Urbina (Amaiur), Alfred Bosch (ERC), Olaia Fernández Davila
(BNG), Ana Oramas (CC-NC), Joan Baldoví (Compromís-Equo), Carlos
Salvador (UPN) y Uxue Barkos (Geroa Bai). Cerrará Alfonso Alonso (PP),
en representación del grupo mayoritario.
Conforme a los precedentes, a todos ellos habrá de responder el
presidente del Gobierno uno por uno, con lo que no dará tiempo a
completar los debates la tarde del miércoles y habrá que interrumpir por
la noche para continuar el jueves a partir de las nueve de la
mañana.
El presidente del Gobierno no tiene límite de tiempo, mientras que
los portavoces parlamentarios tendrán 35 minutos para una primera
intervención y otros 10 para una réplica. En cualquier caso, Posada ha
prometido flexibilidad en la aplicación de los tiempos, máxime cuando se
trata de dos debates acumulados.
105 MOCIONES EL DÍA 26
Pero el debate no acaba con los duelos parlamentarios sino que
después cada uno de los siete grupos de la Cámara podrá registrar hasta
15 propuestas de resolución para una tercera sesión plenaria, ya el
martes 26, donde se debatirán y votarán más de cien mociones con
iniciativas concretas. Los temas más recurrentes serán la salida de la
crisis y el fomento del empleo, la lucha contra la corrupción y hasta la
autodeterminación.
El Congreso ha albergado hasta ahora 21 ediciones del Debate sobre
el estado de la Nación, un formato que creó Felipe González al llegar
al Gobierno y que se estrenó en septiembre de 1983. El último debate de
política general tuvo lugar a finales de junio de 2011, con José Luis
Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno y con Mariano Rajoy como
líder de la oposición.
La oposición quiso que este debate se hubiera celebrado el pasado
verano, al cumplirse un año de la anterior cita, pero el Gobierno alegó
que aún no habían transcurrido ni seis meses desde la investidura de
Rajoy y que en el primer semestre ya había habido un debate de
Presupuestos.