El Gobierno de Mariano Rajoy ha deplorado
la decisión del Ejecutivo boliviano de nacionalizar una filial de Aena y
Abertis y ha advertido de que como consecuencia de ello, y dado que la
expropiación se ha hecho sin previo aviso ni pago, va a proceder a
replantearse "el conjunto de las relaciones bilaterales" con Bolivia.
En un comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores y
de Cooperación, el Ejecutivo "deplora profundamente la decisión tomada
hoy por las autoridades bolivianas de nacionalizar" Servicios de
Aeropuertos Bolivianos S.A. (SABSA), filial de las españolas Abertis y
Aena, y que se haya procedido a "la ocupación policial de sus sedes y
demás medidas que han acompañado la nacionalización".
"España no cuestiona el derecho soberano de un Estado sobre sus
recursos y servicios públicos pero defiende que toda expropiación debe
hacerse previo pago del justiprecio según una valoración justa e
independiente del bien expropiado", ha subrayado el Gobierno.
Asimismo, ha lamentado que "las expropiaciones sin previo aviso y
con ocupación por la fuerza pública de las instalaciones expropiadas no
se correspondían con el buen clima que se supone preside las relaciones
entre Bolivia y España".
Así las cosas, "el Gobierno español considera esta expropiación
como un acto inamistoso que se suma a medidas similares emprendidas en
meses recientes contra otras empresas españolas en Bolivia y que
contrastan con el papel que hasta ahora ha jugado España en defensa de
los intereses bolivianos", prosigue el comunicado.
Frente a "esta reiteración de decisiones que cuestionan la
voluntad" del Gobierno boliviano "de mantener con España las relaciones
de amistad, cordialidad y cooperación que España siempre ha favorecido
en todas los ámbitos, el Gobierno español, muy a su pesar, procederá a
replantear el conjunto de las relaciones bilaterales", ha remachado el
Ejecutivo de Mariano Rajoy.
Previamente, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José
Manuel García-Margallo, había advertido desde Bruselas de que el
Gobierno iba a estudiar "todas las medidas" necesarias, tanto a nivel
bilateral como apelando a la "solidaridad" de sus socios de la Unión
Europea, en respuesta a la expropiación de SABSA.
García-Margallo había apuntado que "no es la primera vez que
ocurre" un incidente de este tipo con el Gobierno boliviano y ha
lamentado que esta actuación "contraste vivamente" con la cooperación de
España en otros asuntos.
"Es obvio que un movimiento de este tipo, una expropiación
saltándose los procedimientos habituales y no respetando el principio de
la indemnización requerida en caso de expropiación, tendrá
consecuencias sobre las relaciones bilaterales", había advertido.