La comisión judicial que tenía orden de
desahucio de una octogenaria en A Coruña, Aurelia Rey, por impago de un
mes de alquiler, ha desistido, tras dos intentos, en su objetivo de
desalojar este lunes a la anciana de la vivienda en la que reside. Ahora
el Servicio Común de Notificaciones y Embargos deberá fijar una nueva
fecha para el desalojo, según han informado fuentes judiciales.
Durante los intentos de desahucio se han vivido momentos de
tensión entre las personas concentradas ante el inmueble donde reside la
octogenaria, el número 9 de la calle Padre Feijoo, y los agentes de la
Policía Nacional y Local desplegados en la zona, al tiempo que se han
escuchado gritos pidiendo la dimisión del delegado del Gobierno en
Galicia, Samuel Juárez.
En la movilización para frenar el desalojo ha habido
enfrentamientos con la Policía Nacional, en concreto empujones,
agarrones y varias personas inmovilizadas y tiradas en el suelo, entre
ellos el portavoz municipal del Bloque en el Ayuntamiento de A Coruña,
Xosé Manuel Carril, y el portavoz del BNG en el Parlamento gallego,
Francisco Jorquera.
Todo esto ha sucedido cuando se intentaba evitar que se
materializase el desahucio y mientras algunos bomberos se negaban a
colaborar en el desalojo pese a la advertencia de ser expedientados.
Sobre las 10.00 horas de este lunes, estaba previsto el desahucio
de Aurelia Rey, una mujer que llevaba viviendo más de 30 años en el
inmueble y a la que una sentencia obliga a abandonar su vivienda por
impago de un mes de alquiler que la afectada afirma haber pagado.
Desde primera hora, numerosas personas, unas 200, se concentraron
ante su vivienda para impedir el desalojo, alegando, entre otras
razones, su avanzada edad y el hecho de que los dos impagos que, según
la Plataforma Stop Desahucios, tuvo la mujer, uno en 1999 y otro en
marzo de 2011, fueron abonados con posterioridad.
VARIOS INTENTOS
Hasta la calle donde reside se desplazó la comisión judicial que,
sin embargo, no llegó a hacer efectivo el desahucio ante la amplia
presencia de ciudadanos que se habían apostado delante del portal del
inmueble para impedir su entrada y la de los agentes de la Policía
Nacional desplegados en la zona.
Sobre las 13.00 horas, se comunicó que la comisión judicial había
aplazado el desalojo y así se transmitió a los medios de comunicación.
Una hora después, sobre las 14.00 horas, un número mayor de efectivos
policiales, con varias decenas de agentes, regresó a la zona para
intentar, de nuevo, la comisión judicial proceder al desalojo.
Varias personas ubicadas dentro del portal habían colocado un
cadena que impedía el acceso, mientras otras, en el exterior, hacían lo
mismo. Fue en ese momento cuando se vivieron los mayores momentos de
tensión con empujones y agarrones que acabaron con algunas personas
tiradas y arrastradas por el suelo, entre ellas los concejales del BNG y
de EU en el Ayuntamiento de A Coruña, Xosé Manuel Carril y César
Santiso, respectivamente. Este último acabó también sangrando por la
boca.
NEGATIVA DE LOS BOMBEROS
En esos momentos, los bomberos que habían sido requeridos para
abrir la puerta del inmueble se negaron a hacerlo e incluso uno de ellos
exhibió una de las pancartas de la Plataforma Stop Desahucios,
convocante de la concentración en apoyo a la octogenaria.
Por este motivo, se requirió la presencia de una segunda dotación
de bomberos. Finalmente, uno de ellos sí procedió a romper la cadena,
aunque tampoco en esta ocasión se pudo acceder al interior del inmueble
por la presencia de personas dentro del portal que impedían el acceso.
A diferencia de sus compañeros, vitoreados por las personas
concentradas, este bombero fue abucheado. Lo mismo les ocurrió a las
varias decenas de policías nacionales y locales, a los que les gritaron
"mercenarios". En la calle, cortada al tráfico, hubo un importante
despliegue policial con cinco furgones.
AGRADECIMIENTOS DE LA MUJER
Sobre las 16.00 horas, tras comunicarse por segunda vez que la
comisión judicial había desistido en el desalojo hasta que no se
garantizasen las condiciones de seguridad para hacerlo, Aurelia Rey
salió a la calle para agradecer el apoyo mientras era recibida con
gritos de "Aurelia, Aurelia" o "el pueblo unido jamás será vencido".
La anciana, que ha reconocido que estuvo "un poco intranquila" por
lo que estaba sucediendo y que llegó a empezar a recoger sus cosas por
temor a que la echaran, ha afirmado que lleva desde el año 1999
"peleando" con los propietarios. También ha atribuido el desahucio a un
intento de echarla de la vivienda, situada en el centro de la ciudad y
por la que paga una renta de 126 euros con una pensión de 356 euros.