El ya exconcejal de Movilidad, Seguridad
Ciudadana, Tráfico, Grúa y ORA del Ayuntamiento de Santiago, Albino
Vázquez, ha formalizado este lunes su renuncia como edil compostelano,
tras salir bajo fianza de 15.000 euros después de declarar ante la jueza
Pilar de Lara, que instruye la 'Operación Manga', una derivada de la
'Pokémon'.
De esta forma, según han confirmado fuentes municipales, el
político popular, que también ocupaba un escaño en la Diputación de A
Coruña, ha entregado por registro, sobre las 11.00 horas, su escrito de
renuncia, la cual ya había anunciado este fin de semana tras conocer las
medidas cautelares que le impuso la instructora de Lugo. Albino Vázquez
Aldrey fue imputado por cohecho, revelación de información privilegiada
y tráfico de influencias.
Paralelamente, también cursó su baja como militante del Partido
Popular de Galicia mientras dure el proceso judicial en el que está
inmerso, como así lo han confirmado a Europa Press fuentes populares.
Así, ahora se centrará "al cien por cien" en su defensa en el marco de
esta operación, si bien sobre él también pesa otra imputación, a raíz de
una denuncia formulada por un policía local.
"Tomo estas tres decisiones con el fin de no perjudicar ni a mi
partido ni al organismo provincial del que formo parte, pero sobre todo
para no dañar la imagen de la ciudad en la que vivo, en la que trabajo y
a la que me debo y siempre me deberé", afirmó, el pasado sábado,
Vázquez Aldrey cuando anunció esta actuación.
Este paso se ha producido tras varios meses en los que las
acciones judiciales han marcado el día a día del Consistorio
compostelano, cuyo máximo representante, el alcalde popular Ángel
Currás, tiene a día de hoy la condición de doble imputado por su
implicación en la 'Operación Pokémon' y en un segundo caso, el mismo que
Albino Vázquez, de supuesta prevaricación y acoso moral a raíz de la
denuncia de un policía local.
EL ALCALDE VALORA EL GESTO
Precisamente, en declaraciones a los medios este lunes, el regidor
compostelano la valorado la actuación de Albino Vázquez, quien "asumió
así las normas y el código ético del partido". Asimismo, ha asegurado
"no tener constancia" de que se haya producido algún tipo de presión por
parte del partido para que el concejal dejase sus puestos.
Ángel Currás, que ha indicado que no mantuvo ninguna conversación
con el presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, ha abundado en
el reconocimiento a la presentación de la dimisión hecha por Albino
Vázquez en consonancia con las "normas éticas", que contemplan el
abandono de los puestos en casos de imputaciones con medidas cautelares.
EL GRUPO MUNICIPAL MUDÓ VARIAS VECES
Pese a las peticiones de los grupos de la oposición, Currás no
tiene intención de dimitir. El actual regidor compostelano llegó
relevando a Gerardo Conde Roa, que dejó el cargo en menos de un año
después de recuperar la Alcaldía de la ciudad tras 30 años de dominio
socialista. Su partido forzó su marcha tras verse implicado en un
supuesto caso de fraude fiscal.
Al margen de la salida de Conde Roa, desde el pasado septiembre,
una cuarta parte de los miembros del grupo municipal de gobierno --tres
de los 12 ediles-- se han visto afectados por diversas acciones
judiciales, además de dos funcionarios de los servicios de contratación y
educación del Pazo de Raxoi, el jefe de gabinete del alcalde y la
asesora para la coordinación de la Policía local en el Ayuntamiento.
El primer impacto de la 'Operación Pokémon', que investiga
supuestos sobornos a políticos a cambio de adjudicaciones a empresas del
Grupo Vendex, se produjo el 20 de septiembre del año pasado, jornada en
la que fueron detenidos los ya exalcaldes de Ourense, Francisco
Rodríguez (PSOE), y Boqueixón, Adolfo Gacio (PP). El mismo día se detuvo
a un funcionario del servicio de contratación de la capital gallega.
Ya en diciembre, la jueza instructora de la causa, Pilar de Lara,
citó como imputada a la concejala de Educación de Santiago, Rebeca
Domínguez, ante sospechas de supuestas irregularidades en la
contratación de personal en la guardería de Salgueiriños. También
declaró como imputado un funcionario de su departamento y ambos dejaron
el juzgado de Lugo sin fianza, aunque mantienen las imputaciones por
supuesto tráfico de influencias.
A principios de enero, poco después de la declaración de
Domínguez, el Ayuntamiento de Santiago volvió a centrar el protagonismo
ante la decisión de la jueza de imputar al propio alcalde, Ángel Currás,
y a su jefe de gabinete, Francisco Castro. La jueza mantuvo los cargos
del regidor tras prestar declaración el 17 de enero, pero no le aplicó
medida cautelar alguna, como tampoco a su asesor.
SEGUNDA IMPUTACIÓN DEL REGIDOR
En el mismo mes de enero, en el caso en que la titular del Juzgado
de Instrucción número 1 de Santiago imputó al alcalde y a Albino
Vázquez a raíz de una denuncia de un policía local, la jueza también
imputó a la asesora para la coordinación de los cuerpos de seguridad en
Santiago, Mar Hinojosa, y al exalcalde de la ciudad, Gerardo Conde Roa.
Precisamente, Conde Roa había dejado a la alcaldía meses atrás,
antes de cumplir un año al frente del Gobierno, días después de que
trascendiese que la Fiscalía había presentado una querella contra él por
un supuesto fraude de 291.000 euros a Hacienda.
Poco después quien salió del Consistorio fue su hasta entonces
jefe de gabinete, Ángel Espadas, al querer fichar Currás a un
colaborador de su confianza. Meses antes, Espadas había tenido que
renunciar a ir en las listas del PP para las municipales al trascender
que había sido pillado ebrio y dormido al volante de su vehículo.
El pasado jueves, Espadas volvió a ser protagonista al ser
detenido, al igual que el concejal Albino Vázquez, el delegado de
Aquagest en la capital gallega y un promotor cultural en esta
ramificación de la Pokémon.