El grupo alimentario suizo Nestlé ha
comunicado la retirada de los productos refrigerados tortellini y
raviolis de carne de la marca Buitoni, a la venta en España e Italia,
así como de la lasaña a la boloñesa Gourmand, producida en Francia y
dirigida a la hostelería, tras encontrar trazas de ADN de caballo en
niveles superiores al umbral del 1%.
"Este hecho no supone ningún riesgo para la salud de nuestros
consumidores, pero el error en el etiquetado hace que los productos no
cumplan con lo que los consumidores esperan de nosotros", indicó la
multinacional.
En este sentido, Nestlé ha procedido a retirar estos productos y a
reemplazarlos por otros que hayan pasado el test que determina que se
trata 100% de ADN de carne de ternera.
Asimismo, la compañía helvética señala que, después de la
aparición en Reino Unido de las primeras informaciones relacionadas con
un etiquetado fraudulento de carne de ternera, ha profundizado en los
análisis que lleva a cabo en sus productos y en las materias primas que
utiliza en Europa.
"En estos momentos, hemos procedido a inmovilizar todo nuestro
producto terminado elaborado con carne de ternera suministrada por la
firma alemana H.J. Schypke, subcontratada por uno de nuestros
proveedores, JBS Toledo", indicó la compañía, después de detectar trazas
de ADN de caballo en dos productos fabricados con carne de ternera
suministrada por H.J. Schypke.