El sector naval de la comarca de Vigo ha
pasado de tener 13.500 empleos directos en 2008 a los 2.700 de la
actualidad, lo que ha supuesto una pérdida de 10.800 trabajadores (un 80
por ciento), y la cifra se eleva hasta los 27.000 empleos si se tienen
en cuenta los puestos de trabajo indirectos.
Así lo han hecho público este viernes representantes de CIG,
CC.OO., y UGT, en una rueda de prensa en la que han querido mostrar "la
realidad" del sector, al tiempo que han acusado a la Xunta y al Gobierno
central de crear "expectativas" sobre futuras contrataciones sin que
haya "nada cerrado".
El responsable del metal de CC.OO., Ramón Sarmiento, ha explicado
que Metalships tiene carga de trabajo hasta mediados de 2014, con 250
puestos de trabajo, que pueden aumentar hasta los 500. En el caso de
Vulcano, hay 40 operarios terminando la estructura de un barco en
Sevilla, pero el trabajo durará cuatro meses; en Armón, se puede
mantener una plantilla de 500 empleados hasta mediados de 2015; y en
Cardama, 150 trabajadores tienen faena hasta finales de este año.
Sin embarco, Barreras sigue sin actividad, a la espera de que se
consigan los avales para construir uno de los floteles de Pemex, y el
astillero Freire tiene carga para cuatro meses. A partir de ese momento,
la plantilla de 100 trabajadores pasará a "cero".
Sarmiento ha denunciado que muchos de los trabajadores del naval
vigués han emigrado a otras comunidades o a otros países, por lo que se
está perdiendo mano de obra muy cualificada. El responsable de CC.OO. ha
ido más allá y ha advertido de que la comarca "se está jugando perder
población".
PEMEX
El portavoz de la CIG, Manuel Simón, se ha referido a los
contratos con Pemex, y ha recordado que "fue la Xunta la que dijo que se
iban a construir los floteles", por lo que ha exigido al gobierno
autonómico que tome las medidas necesarias para que pueda concretarse la
contratación del flotel. "La Xunta tiene que buscar los avales y la
financiación", ha apuntado.
En ese sentido, los sindicatos han propuesto que, si el problema
está en la consecución de avales, pueda firmarse el contrato con Pemex a
través de una empresa de titularidad pública, y que el flotel se
construya igualmente en Barreras. Asimismo, han reclamado un marco legal
"estable" para que los armadores no tengan reticencias a firmar barcos
en astilleros de la ría, como ha ocurrido con la noruega Rieber, que ha
decidido descartar Vulcano para sus proyectos inmediatos.
Por otra parte, han destacado que el sector naval "es el único que
puede generar empleo" y convertirse en un motor de dinamización de la
economía de la comarca, en vista de la mala situación de otros sectores.
El secretario del Metal de UGT, Diego Atanes, ha confirmado que
las tres centrales sindicales iniciarán una campaña de información entre
los propios trabajadores y en la sociedad en general, y que se tomarán
medidas de presión para salvar al naval.
También ha explicado que se convocará a los empresarios para que
trasladen a los sindicatos la información de la "situación real" de los
astilleros y de las empresas auxiliares. "Echamos de menos una posición
conjunta de defensa del naval", ha lamentado, y ha advertido del
inminente "desmantelamiento" de esta industria.