El Rey ha abandonado a las 11.00 horas la
Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la clínica La Milagrosa de Madrid
y ha pasado a planta, después de presentar una evolución "muy positiva"
durante la noche, según el último parte médico leído por el gerente del
centro, Gaspar Palet.
A Don Juan Carlos, que "ha podido
descansar" la noche posterior a su operación de columna, se le ha
practicado esta mañana "la primera cura postoperatoria". El siguiente
parte médico se emitirá en 24 horas.
Es posible que este lunes
el jefe del Estado reciba visitas, como la del presidente del Gobierno,
Mariano Rajoy. Ayer se desplazaron hasta la clínica la Reina, los
Príncipes de Asturias, las Infantas Elena y Cristina, el secretario
personal de éstas, Carlos García Revenga, y el doctor y amigo personal
Angel Villamor, quien ha operado al monarca con anterioridad de la
rodilla y la cadera.
El Rey fue operado ayer con éxito de dos
hernias discales en la zona lumbo sacra y una estenosis de canal,
estrechamiento del canal raquídeo con presión sobre la médula espinal o
las raíces nerviosas que, en palabras del Príncipe, últimamente le
estaba provocando pesados dolores.
El neurocirujano que dirigió
la operación, Manuel de la Torre, estima que el monarca estará en torno
a una semana ingresado en La Clínica La Milagrosa de Madrid. Su
recuperación completa podría llevar "de dos a seis meses", según explicó
ayer el doctor en rueda de prensa.
En estos días en la clínica
Don Juan Carlos empezará a dar paseos cortos que se irán alargando
según vaya recuperándose de la cirugía. Dentro de tres semanas
aproximadamente, empezaría en su domicilio la "rehabilitación" muscular
de la zona operada y posteriormente la recuperación "motora" y de las
extremidades inferiores, para que vaya ganando "fuerza, tono" y que
"pueda ir caminando cada vez con mayor naturalidad", explicó ayer De la
Torre.
El doctor confía en que el Rey "podrá definitivamente
olvidar" las muletas al término del proceso de recuperación de esta
operación, siempre y cuando Don Juan Carlos no sufra alguna complicación
de otra índole, que no guarde relación con las patologías de las que ha
sido tratado hoy.