El autor confeso de la muerte de unos
mellizos en A Coruña, Javier E.F., ha alegado que "no era consciente" y
que "no sabía lo que hacía" cuando, en agosto de 2011, la emprendió a
golpes con los dos pequeños, que acabaron muertos. Mientras, la madre de
los mellizos, Mar L.S., ha negado que ella o su entonces pareja
sentimental maltratasen a los niños.
"No me pude controlar", ha afirmado el acusado en la primera
sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de A Coruña.
En reiteradas ocasiones, durante su declaración, el hombre se negó a
responder y, repetidamente, respondió con monosílabos y balbuceos.
Sin embargo, sobre el día de los hechos, el acusado ha dicho que
"no sabía lo que hacía". "Cuando me di cuenta estaban muertos", ha
contestado a preguntas de la acusación, aunque sin entrar en detalles de
cómo se produjeron los hechos ocurridos en agosto de 2011.
"Cuando los vi muertos, llamé a la Policía para que me llevasen a
la cárcel", ha dicho el acusado a preguntas de la acusación que, tras
escuchar esta respuesta, le preguntó si se había arrepentido de los
hechos, una vez que fue consciente de lo que había ocurrido. Ante esta
cuestión, el acusado respondió con una frase que suscitó diferentes
percepciones entre las partes.
De esta forma, en el descanso del juicio, tras concluir la
declaración del acusado, y al ver que las palabras del acusado estaban
recibiendo varias interpretaciones ante los problemas registrados en la
sala para entender por momentos el sonido, la abogada de Javier E.F.,
Lucía Rama, aclaró, a preguntas de la prensa, que su cliente había
expresado su arrepentimiento al responder: "yo me arrepiento".
No obstante, Joaquín del Valle, el abogado de la acusación
particular, ejercida por el padre biológico de los mellizos, ha
insistido en que el acusado no se mostró arrepentido de lo sucedió
puesto que, según ha indicado, ante la pregunta que él mismo formuló de
si se arrepentía de los sucedido, el acusado respondió: "no me
arrepiento".
RELACIÓN DE LA PAREJA
El acusado, que se negó a responder a la pregunta de si tenía
problemas de convivencia con la madre de los pequeños, relató, no
obstante, que se fue de la vivienda que compartían en tres ocasiones, y
que Mar L.S. siempre le pedía que volviese. Así, según ha comentado,
incluso ésta una vez le dijo que si tenía problemas con los niños, los
metía internados en un centro.
Sin embargo, la madre de los mellizos ha negado este extremo y que
su intención fuese internar a los pequeños. "Yo no quería internarlos,
sino que quería una ayuda", ha expuesto en su declaración Mar L.S.,
quien es juzgada por un delito de maltrato y por omisión de su deber de
garantizar la seguridad de los pequeños. Según ha declarado, pretendía
recibir ayuda para su cuidado porque eran "bastante revoltosos" y la
desobedecían.
NIEGA LOS MALTRATOS
"Yo lo que pude fue reñirles, pero nunca los insulté", ha
respondido la madre a preguntas de la Fiscalía, tras negar que ella o su
entonces pareja sentimental maltratasen a los niños y ha sostenido que
el autor confeso de la muerte de los dos pequeños incluso se
"preocupaba" por ellos.
"Yo nunca maltraté a mis hijos", ha dicho la madre de los
pequeños, que ha asegurado que las riñas que tenía con su entonces
pareja "no eran por culpa de los niños".
"PROBLEMAS PSIQUIÁTRICOS"
Preguntada por los problemas de salud del acusado del asesinato de
los menores, ha reconocido que sabía que "tenía depresión", aunque el
psiquiatra le había rebajado la medicación. No obstante, ha dicho que
desconocía que padeciese problemas psiquiátricos graves, aunque sin
embargo ha reconocido que sabía que se había intentado suicidar con
anterioridad.
"Lo noté normal", ha respondido a preguntas de la acusación en
referencia a la actitud que mostraba el acusado el día de los hechos.
Mientras, por su parte, el acusado ha declarado en el juicio que el día
en el que los dos niños acabaron muertos estaba "más nervioso" de lo
habitual.
PENAS
Javier E.F., autor confeso del crimen, se enfrenta a penas que
suman 50 años de prisión por dos delitos de asesinato y otro de malos
tratos psíquicos y físicos a los menores. Por su parte, la defensa
solicita el internamiento en un centro psiquiátrico.
Mientras, para la madre de las dos menores, se piden penas de 11
años por un delito de maltrato y por omisión de su deber de garantizar
la seguridad de los menores.
Entre las partes personadas, además del Ministerio Público y los
letrados que ejercen la defensa de los dos acusados, está también, como
acusación particular, el padre biológico de los mellizos, que sólo
reclama la condena para Javier E.F.
El juicio está previsto que se prolongue hasta el día 13, con la
declaración de los acusados, peritos y testigos, entre ellos vecinos del
barrio coruñés de Monte Alto.