Pescanova ha convocado para este jueves
consejo extraordinario de la compañía, después de que varios accionistas
solicitaran su convocatoria para requerir más información sobre la
complicada situación de la empresa, que está inmersa en la
reestructuración de su deuda, según informaron a Europa Press fuentes de
Damm.
Las mismas fuentes se mostraron "muy satisfechas" y valoraron esta
reunión de forma "muy positiva", ya que atiende a la solicitud
realizada por la compañía del grupo presidido por Demetrio Carceller,
segundo máximo accionista de Pescanova con una participación
del 6,18%.
Grupo Damm cuenta con un asiento, que ocupa José Carceller, en el
consejo de administración de Pescanova, integrado por un total de doce
consejeros, y donde el presidente del grupo alimentario de congelados,
Manuel Fernández de Sousa-Faro es el primer accionista, con una
participación del 14,42%.
Pescanova, cuya cotización en Bolsa está suspendida por la
Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), reconoció ayer que
detectó discrepancias entre su contabilidad y las cifras de deuda
bancaria, por lo que está en un proceso de revisión y conciliación, ya
que estas diferencias pueden ser "significativas".
En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de
Valores (CNMV), la firma gallega informó además de que ha requerido la
asistencia de sus auditores, BDO Auditores, para poder evaluar y
contrastar dichas discrepancias "lo más rápido posible".
La deuda del grupo alimentario podría superar los 2.000 millones
de euros, es decir, unos 500 millones de euros por encima de lo que
figura en el pasivo auditado, correspondientes a operaciones que no
están contabilizadas, según informaron a Europa Press en fuentes
financieras.
"La deuda puede llegar a sobrepasar los 2.000 millones de euros",
señalaron las mismas fuentes, que explicaron que esos 500 millones de
crédito añadido que podrían aflorar próximamante se sumarían al pasivo
auditado de la firma gallega de 1.522 millones de euros.