Las instalaciones de Pescanova en
Chapela-Redondela (Pontevedra) acogen este jueves la reunión
extraordinaria del consejo de administración, solicitada por los
accionistas críticos con la dirección de la multinacional, en la que su
presidente, Manuel Fernández de Sousa, debe rendir cuentas de su
gestión.
Durante la reunión, cuyo inicio estaba previsto a las 10.00 horas,
los accionistas reclamarán Fernández de Sousa explicaciones sobre la
situación financiera de Pescanova, después de que la empresa admitiera
que había "discrepancias significativas" entre su contabilidad y las
cifras de deuda bancaria.
En el encuentro, que se desarrolla en medio de un gran hermetismo y
sin permitir el acceso de los medios a las instalaciones de la planta,
los consejeros podrían pedir que el presidente, cuyo mandato acaba a
finales de abril, deje su cargo y dé paso a un nuevo equipo directivo.
Según han informado a Europa Press fuentes cercanas al consejo, el
máximo órgano de dirección de la compañía podría plantear una moción de
confianza al presidente, que debe contar con la mayoría de los votos de
los consejeros, o cabe la posibilidad de que incluso sea el propio
Fernández de Sousa el que presente su dimisión de manera voluntaria.
Las mismas fuentes han señalado que se trata de una reunión clave
para el futuro de la firma, cuya deuda total puede superar los 2.000
millones de euros, es decir, unos 500 millones de euros por encima de lo
que figura en el pasivo auditado, correspondientes a operaciones que no
están contabilizadas.