El presidente de la Diputación de A Coruña,
Diego Calvo, ha afirmado que "echa de menos" que la propuesta del
Gobierno para reformar la administración local no incluya "el término
fusión voluntaria" de municipios y ha constatado que debería hacerlo
porque "está claro que la ley va por ese camino". Asimismo, ha defendido
la autonomía de los ayuntamientos y ha pedido una "mejor" financiación
local.
"Es necesaria una redefinición del mapa territorial para que
ganemos todos", ha manifestado, en un desayuno-coloquio organizado por
Nueva Economía Fórum Tribuna Galicia, en el que ha recordado los inicios
del proceso de fusión de los municipios coruñeses de Oza dos Ríos y
Cesuras, cuya puesta en marcha anunció hace un año el presidente
gallego, Alberto Núñez Feijóo, en el Debate sobre el Estado de la
Autonomía.
Precisamente, tras la presentación de Feijóo, que no ha escatimado
en elogios para Calvo, éste ha centrado su discurso en la apuesta por
los esfuerzos compartidos, pero también ha hecho balance sobre su
gestión en la Diputación y ha repasado las alegaciones a la reforma
local, convencido de que "todas las leyes son mejorables". Con todo, ha
reconocido el "valor" del Ejecutivo de Rajoy por abordar este asunto.
"Todos los que estamos aquí tenemos una opinión y yo voy a dar la
mía", ha señalado, para manifestar que "no es razonable" la implantación
en todo el territorio español "de un coste estándar" que determine la
viabilidad económica de un ayuntamiento. Ha alegado que dicho coste
depende del lugar donde se preste el servicio, de la finalidad que se
busca y de los medios humanos y materiales con que se cuente.
También se ha mostrado contrario al sistema previsto en el caso de
que la diputación tenga que asumir las competencias de algún
ayuntamiento y de su personal puesto que, en el caso de la reversión, se
fija "el traspaso de los medios personales asignados a dichos servicios
en el momento de la reversión y no de la asunción".
Al respecto, ha señalado que la Diputación de A Coruña propone que
ese traspaso de personal no se lleve a cabo integrándolo en la
administración provincial, sino que siga siendo personal con dependencia
orgánica del municipio y funcional de la diputación. Del mismo modo, ha
apostado porque se clarifique e incremente la financiación para las
diputaciones si se concreta un aumento de las competencias.
APUESTA POR LAS FUSIONES
En la línea con su petición --coincidente con la de la Xunta-- de
que la reforma local apueste por la unión de ayuntamientos, buena parte
de su discurso y también del posterior coloquio se ha centrado en el
debate sobre las fusiones municipales, ya que tanto Calvo como el propio
Feijóo han ratificado que Diputación y Xunta avalarán este tipo de
pasos, así como la prestación compartida de servicios, aunque sea
puntual.
"Ya hay alcaldes que dicen que preferirían una fusión a ser
intervenidos; sé que algunos lo dicen con la boca pequeña y que lo
negarán, pero yo no voy a perder la oportunidad de decirlo aquí", ha
señalado Calvo, quien ha hecho hincapié en la "valentía" de los
regidores de Oza y Cesuras por dar "un paso histórico", cuyo "ejemplo"
espera que sigan otros ayuntamientos.
Y es que el dirigente popular ha remarcado que la sociedad exige
"esfuerzos compartidos" porque "las cosas han cambiado mucho en los
últimos tiempos". Así, ha recordado las críticas que sufrieron los
populares cuando empezaron a defender las fusiones y ha insistido en que
el camino a seguir es el de "compartir esfuerzos", aunque será "lento".
En cuanto a la postura de otros partidos, ha confesado sentirse
"decepcionado" por la actitud que adoptaron PSOE y BNG en el caso de Oza
y Cesuras ya que, tras afirmar sus dirigentes en el Parlamento que
"siempre apoyarían una fusión voluntaria", hicieron "justo lo
contrario". "No me sorprendió, pero me fastidió", ha admitido, antes de
manifestar su deseo de que "en un futuro" se sitúen "los intereses
generales" por encima "de los partidistas".
Tras recordar que la fusión de Oza y Cesuras sólo está pendiente
ahora del pronunciamiento del Consello Consultivo para la luz verde del
Consello de la Xunta, el presidente de la Diputación coruñesa se ha
reafirmado en que lo que quieren sus vecinos son "mejores servicios" y
que los jóvenes no abandonen las localidades al cumplir 18 años "por
falta de oportunidades".
PAPEL DE LAS DIPUTACIONES
Calvo ha reivindicado el papel de las diputaciones y ha asegurado
que hay "muchas razones" para mantenerlas vivas, si bien ha admitido la
necesidad de adaptarlas al escenario actual. "Somos las grandes
desconocidas porque no comunicamos bien, lo que hacemos no aparece", ha
reflexionado, antes de mencionar que el "apoyo" y financiación de las
diputaciones a municipios y entidades permiten la prestación de "muchos
servicios".
A modo de ejemplo, en el coloquio, ha constatado que, tras la
desaparición de la obra social de las cajas, la Diputación de A Coruña
comprobó como muchas entidades venían a "llamar a su puerta". Al
respecto, has esgrimido que, pese a las dificultades presupuestarias por
la crisis, la institución provincial "mantuvo e incrementó" los
servicios sociales mediante "un esfuerzo ingente".
Del mismo modo, ha enfatizado la ayuda que presta la institución
que dirige a los ayuntamientos, con adelantos de la recaudación de las
tasas y tributos locales y con una aportación, durante el año 2012, que
superó los 134 millones de euros. Asimismo, se ha referido a los planes
que ofrece a los 94 municipios coruñeses y que, el pasado ejercicio, se
tradujeron en una aportación de 48 millones de euros.
DIPUTACIÓN "SANEADA"
En su intervención, Calvo ha defendido también que, como
consecuencia de la política de "austeridad y contención" aplicada desde
que tomó las riendas de la Diputación, el Gobierno provincial será capaz
de cerrar este ejercicio "con la mitad de la deuda" que se encontró
cuando entró en la institución.
"Cuando cerremos este año --en el que la Diputación prevé
amortizar 12 millones de euros--, nuestra deuda será de 45 millones, la
mínima que se recuerda en esta administración", ha señalado, para añadir
que esta cifra supone "un endeudamiento del 28 por ciento del
presupuesto", cuando la ley permite un tope del 110 por ciento.
Por último, preguntado sobre el futuro de la mancomunidad de
Santiago de Compostela por sus dificultades de funcionamiento, ha
replicado que si hay un organismo que no funciona hay "que tomar
decisiones sobre él", aunque en este caso no le corresponde a la
Diputación decidir al respecto.
Asimismo, sobre la posibilidad de que Santiago pueda unirse con
otros ayuntamientos de su entorno, ha insistido en que "lo mejor que
pueden hacer es colaborar" y ha asegurado, además, que "ya lo hacen".