El Gobierno ha endurecido la percepción del
subsidio del paro para los mayores de 55 años, dado que a partir de
ahora se tendrán en cuenta los ingresos de toda la unidad familiar y no
sólo los del perceptor para recibir esta prestación, según el real
decreto-ley que ha aprobado este viernes el Gobierno para favorecer la
continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad.
Así, además de las rentas del beneficiario, se sumarán las de
todos los miembros de la unidad familiar y se dividirá entre el número
de miembros, de forma que el resultante deberá ser inferior al 75% del
Salario Mínimo Interprofesional (SMI), excluidas las pagas
extraordinarias.
Desde el Ministerio de Empleo, señalan que de esta forma también
se contribuye a retrasar la salida del mercado laboral, puesto que se
evita así que los trabajadores entren en el juego de la prejubilación.
Al término de la reunión del Consejo de Ministros, la ministra de
Empleo, Fátima Báñez, destacó que se trata de una medida que favorece la
"equidad" y se ajusta a lo que se hace en otras muchas prestaciones
públicas, al tiempo que indicó que se incluirá a este colectivo de
parados mayores de 55 años como "prioritario" en las políticas activas
de empleo para que puedan volver cuanto antes al mercado de trabajo.