El Tesoro Público ha colocado 4.512,5
millones de euros en la subasta de bonos y obligaciones de este jueves,
por encima del objetivo previsto, a tipos de interés más bajos que las
emisiones anteriores del mismo tipo de papel, a pesar de las
turbulencias financieras de los últimos días por el rescate a Chipre.
En concreto, el Tesoro ha colocado 1.156 millones de euros en el bono a
dos años, con una rentabilidad media del 2,27%, por debajo del 2,54% de
la subasta anterior, mientras que en el bono a cinco años se colocaron
1.032 millones de euros, a un tipo de interés medio del 3,55%,
ligeramente inferior al 3,57% de la anterior emisión. En el caso de las
obligaciones a diez años, el importe adjudicado alcanzó los 2.325
millones, a un tipo medio del 4,89%, por debajo del 4,91% previo.
El interés marginal ofrecido en las subastas también ha sido inferior
que en las emisiones anteriores del mismo tipo de papel. Así en el caso
del bono a dos años, el tipo de interés marginal se ha situado en el
2,306%, por debajo del 2,570% de la subasta anterior, mientras que tanto
en el bono a cinco años (3,579% frente al 3,612% anterior) como en las
obligaciones a diez años (4,919% frente al 4,957% previo) el interés
marginal también se ha reducido.
De esta forma y a pesar de la
inestabilidad generada en los mercados por el rescate a Chipre, el
Tesoro ha conseguido superar las dos subastas de esta semana de forma
muy favorable, ya que en ambos casos se ha colocado por encima del
máximo previsto y a tipos de interés más bajos, con una demanda que ha
superado ampliamente lo que se ha adjudicado.
En el caso
concreto de los bonos a dos años, la demanda ha superado los 4.600
millones de euros, por lo que casi ha triplicado el importe colocado
entre los inversores, mientras que las peticiones para el bono a cinco
años han multiplicado por tres la cifra adjudicada, alcanzando los 3.692
millones de euros. Las solicitudes de los inversores para las
obligaciones a diez años, por su parte, han multiplicado casi por dos lo
emitido, hasta los 4.388 millones.
Tras conocerse los
resultados de la subasta, la prima de riesgo se ha relajado ligeramente
hasta los 350 puntos básicos en relación con la apertura de la jornada y
la rentabilidad del bono español a diez años permanece por debajo del
5%.