La banda terrorista ETA ha emitido un comunicado este martes en el
que anuncia "consecuencias negativas" después de que el Gobierno se
negase a entablar con ella una negociación durante los meses que sus
dirigentes permanecieron en Oslo (Noruega). Además matiza que la
cuestión del desarme no está en la agenda que mantienen los terroristas y
la Comisión de Verificación.
Según informa Naiz.info, ETA sale al paso de las informaciones acerca
de la expulsión de sus dirigentes de Noruega a mediados de febrero
augurando "consecuencias negativas" a la decisión de "deshacer el
espacio de diálogo y negociación".
La organización criminal lo considera "un claro paso atrás" en la
medida en que "atrasa y dificulta la resolución de conflicto". ETA en su
comunicado arroja críticas a la gestión del Gobierno del PP y de la
anterior administración socialista así como al PNV por su apoyo al
Ejecutivo.
La organización criminal se refiere a la cuestión del desarme para
aclarar que "queda fuera del mandato que se dio la Comisión
Internacional de Verificación en su origen y, en consecuencia, no ha
estado ni está en la agenda de trabajo de ETA y la Comisión".
En este sentido creen que los anuncios de un posible desarme se están
utilizando de forma "malévola", a su juicio, para "ocultar la total
responsabilidad que tienen los Estados en el bloqueo del proceso".
Pese a todo la banda dice que "seguirá trabajando por construir una
resolución definitiva y que mantendrá activa la representación que ha
designado". "No cederemos ante las dificultades, porque Euskal Herria
merece y necesita la paz y la libertad", zanja.
Las autoridades noruegas expulsaron de su territorio el pasado mes de
febrero a los dirigentes de ETA que permanecían en el país escandinavo
desde hacía meses. En concreto, tres de sus máximos representantes,
David Pla, Iratxe Sorzábal y el histórico 'Josu Ternera' estuvieron allí
con la protección de las autoridades locales al menos desde finales de
2011, tras la conferencia de Aiete.
Según informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista,
la banda llegó a ofrecer durante este tiempo al Gobierno varias
propuesta de diálogo que fueron rechazadas por Madrid. Estas mismas
fuentes indicaron que el hastío de las autoridades noruegas ante la
falta de avances fue la que determinó la expulsión de los terroristas.