Darty, propietaria de las antiguas tiendas
San Luis, abandona el mercado español y cerrará sus 43 tiendas, diez de
ellas en Galicia, el próximo mes de junio. En total, cuenta con una
plantilla de 650 empleados, lo que supondrá un coste de 30 millones de
euros, según ha anunciado este jueves la cadena francesa de
electrodomésticos.
Uno de los representantes sindicales en Galicia, Iván Eijo, ha
señalado que actualmente trabajan para esta empresa en la Comunidad unas
150 personas, entre las tiendas, la logística y administración. En la
provincia de A Coruña, en donde hay seis tiendas, cuentan con un comité
de empresa, que se ha encargado de representar al cuadrante noroeste en
anteriores negociaciones de expedientes de regulación de empleo (ERE),
abarcando, además de Galicia, a Asturias y el área de Ponferrada, ha
explicado.
Los representantes de los trabajadores están citados el próximo
lunes, día 8, a una reunión en Madrid para constituir la mesa de
negociación de este ERE de extinción, ha indicado Eijo, que ha apuntado
que las condiciones básicas son las establecidas en la propia reforma
laboral, con una indemnización de 20 días por año trabajado y 12
mensualidades. Los trabajadores suponen, ha agregado, que los días
podrán aumentarse en función de la liquidación de stock que logren las
tiendas.
Esta decisión de Darty se enmarca dentro de su plan estratégico de
eliminar las pérdidas en mercados no estratégicos, entre ellos España, y
concentrarse en Francia, Bélgica y Países Bajos.
"Mejorar significativamente nuestra posición en España sería un
largo y potencialmente costoso viaje sin garantías de éxito en lo que
seguiría siendo un mercado muy complicado", ha subrayado el presidente
del grupo, Alan Parker.
En este sentido, ha afirmado que "se han dado largas
consideraciones a las posibles opciones para el negocio en España", si
bien ha señalado que "tras un largo proceso", el consejo ha concluido
que el cierre proporciona el resultado "más seguro".
En España, Darty (también antigua Menaje del Hogar) prevé alcanzar
una facturación de 120 millones de euros al cierre del ejercicio
2012-2013, que concluye el 30 de abril, con unas pérdidas operativas de
16 millones de euros.
En concreto, las pérdidas totales desde la adquisición en 2007
hasta el 30 de abril de 2012 se situaron en 74 millones de euros.
El coste del cierre de las 43 tiendas en España (30 millones de
euros) será en efectivo e imputado al año que concluye el 30 de abril de
2014. Adicionalmente, según la compañía, habrá un coste de 10 millones
de euros de la disposición de activos fijos.
El máximo directivo del grupo ha explicado que la decisión de
cierre en España, donde considera que no ha logrado el tamaño adecuado,
se suma a la adoptada recientemente en Italia y representa un
"importante avance" dentro de sus planes estratégicos, en línea con los
acuerdos definidos el pasado mes de diciembre.
"El consejo de administración se ha comprometido a restituir el
valor de la empresa para los accionistas, incrementando la rentabilidad
en nuestro negocio principal desde nuestro liderazgo del mercado,
desarrollando futuras iniciativas de crecimiento, mejorando la
eficiencia en el coste base y eliminando las pérdidas en aquellos países
que no se encuentran entre nuestros principales mercados", ha señalado
Parker.
SEIS AÑOS DE CAÍDAS DE VENTAS EN EL SECTOR
El cierre de los establecimientos en el mercado español se produce
en un contexto de caída de las ventas de los electrodomésticos, con un
descenso del 8,6% en los dos primeros meses de 2013 respecto al mismo
periodo del ejercicio precedente, según los últimos datos de la
Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos de Línea Blanca
(Anfel) a los que tuvo acceso Europa Press.
El sector, que suma ya 34 meses consecutivos de bajada de ventas,
comercializó 77.965 unidades menos que en los dos primeros meses de
2012, lo que representa un descenso del 9,18% en términos de volumen,
con retrocesos en prácticamente todas las categorías de producto
(frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras, lavavajillas, hornos,
cocinas).
Tras cerrar 2012 con una caída de la facturación del 13,86%, que
supuso para esta industria encadenar seis años seguidos en negativo, el
sector ha iniciado el año 2013 con un descenso del 12,22%, que ha
moderado al 8,6% al cierre del segundo mes.