El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha negado que se haya
dado una instrucción general a las Fuerzas de Seguridad para establecer
un perímetro de 300 metros en las domicilios particulares de los
políticos para evitar los llamados escraches que vienen llevando a
cabo los activistas antidesahucios y ha querido dejar claro que sólo se
ha indicado la necesidad de fijar distancias de seguridad, cuya longitud
dependerá de cada caso.
Según ha explicado el secretario de Estado de Seguridad, Francisco
Martínez, se establecerán "límites espaciales" para compatibilizar el
derecho de manifestación de estas protestas con el derecho a la
intimidad y la seguridad de los cargos que sufren los escraches.
En este sentido, ha dicho que esta medida se va a concretar en una
Instrucción como la que ha puesto en práctica la Ertzaintza, que este
lunes prohibió a los activistas antidesahuicios acercarse a menos de 300
metros del despacho de abogados del diputado del PP José Eugenio
Azpiroz en San Sebastián.
El número dos de Interior ha hecho estas declaraciones en una
reunión con más de 300 mandos policiales celebrada en el complejo
policial de Canillas en la que también ha participado el director
general de la Policía, Ignacio Cosidó, quien en la misma línea se ha
referido a "una distancia orientativa" ante los escraches aunque ha
añadido que habrá que aplicarlo "en función de cada caso".
El director general de la Policía ha dicho además que es "un
gravísimo error sobredimensionar este problema" ya que, según ha
indicado, se trata de actividades "minoritarias".