Miles de británicos han despedido en las
calles de Londres el carruaje de caballos con el féretro de la ex
primera ministra Margaret Thatcher en su camino desde el Palacio de
Westminster, sede del Parlamento, a la Catedral de San Pablo, donde se
celebrará el oficio religioso.
La Dama de Hierro ha sido honrada con una salva desde la Torre
de Londres a cada minuto del recorrido, mientras que las campañas del
Big Ben han guardado silencio en su memoria.
La banda de música del Ejército ha tocado piezas de Beethoven,
Mendelssohn y Chopin para acompañar el mayor funeral para un político
británico desde el héroe de Thatcher, Winston Churchill, en 1965.
"Fue la primera mujer primer ministro, la que más estuvo en el
cargo en 150 años, logró cosas extraordinarias en su vida", ha destacado
el primer ministro, David Cameron, también líder del Partido
Conservador de Thatcher.
"Lo que está ocurriendo hoy es absolutamente adecuado y correcto",
ha defendido, desestimando así las críticas por el coste y la pompa del
acontecimiento por parte de los detractores de la Dama de Hierro.
Partidarios de Thatcher han aplaudido al paso del féretro,
cubierto con la Union Flag, por las calles de la capital desde el
Palacio de Westminster, donde ha pasado la noche, hasta la catedral de
San Pablo. Sobre el ataud se ha colocado un ramo de flores blancas con
una nota manuscrita en la que se lee: "querida madre, siempre en nuestro
corazón".
Más de 700 efectivos militares a los que llevó la victoria en la
Guerra de las Malvinas en 1982 también estaban alineados en las calles
de Londres, al igual que un agente de policía apostado cada cinco o diez
metros del recorrido para garantizar la seguridad.
Durante el recorrido también se han podido ver pancartas de todo
tipo, algunas de ellas críticas con la obra de Thatcher y con el coste
de su funeral. Asimismo, además de aplausos, en algunos puntos se han
podido escuchar también abucheos.
"Nos diste a millones de nosotros esperanza, libertad, ambición",
rezaba una de las pancartas de un hombre, mientras que en la de otro
apostado cerca de él se podía leer "más de diez millones de libras para
el funeral de un 'tory'".
ASISTENTES AL FUNERAL
Al funeral en la catedral de San Pablo asistirán más de 2.300
personas, entre ellas once jefes de Gobierno de todo el mundo, el
Ejecutivo británico en pleno, dos jefes de Estado y 17 ministros de
Exteriores, entre ellos el español José Manuel García-Margallo.
También habrá ausencias notables, como la del exdirigente
soviético Mijail Gorbachov y la de Nancy Reagan, viuda del principal
aliado de Thatcher, el presidente estadounidense Ronald Reagan, a los
que su salud no les ha permitido acudir.
Tampoco está prevista la presencia de ningún representante de la
Administración de Barack Obama, mientras que Argentina, que mantiene una
tensa relación con Reino Unido por las islas Malvinas, tampoco contará
con representación, tras rechazar acudir al funeral la embajadora del
país en Londres.