El Partido Popular ha sacado adelante en la
Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados el proyecto de ley
que reforma el modelo y el funcionamiento del Consejo General del Poder
Judicial (CGPJ) y lo ha hecho con el voto en contra de todos los grupos
de la oposición.
Esta reforma, que modifica la Ley Orgánica del Poder Judicial, se
elevará ahora al próximo Pleno del Congreso para después remitirse al
Senado con la previsión de que el nuevo sistema de elección de los
vocales sea puesto en práctica en la renovación que corresponde acometer
en septiembre.
Los grupos han presentado 273 enmiendas al articulado, de las
cuales los 'populares' han aceptado una decena de las iniciativas. Entre
las transaccionadas por el PP y el PSOE, se incluye la que recoge el
deber "inexcusable" de los vocales de asistir, participar y emitir voto
válido sobre las cuestiones a decidir por el Pleno y las Comisiones,
limitando las abstenciones a supuestos en los que concurra causa legal
para ello.
Esta iniciativa propone que solo puedan emitir voto en blanco
cuando la naturaleza del acuerdo lo permita y, en ningún caso, cuando se
trate de materia disciplinaria y decisiones sobre recursos.
Se han introducido las enmiendas propuestas por CiU que amplían
las competencias del Consejo para que pueda emitir informe en los
expedientes de responsabilidad patrimonial por anormal funcionamiento de
la Administración de justicia, así como recibir quejas de los
ciudadanos en materias relacionadas con la Administración de Justicia,
las cuales en ningún caso darán derecho a la incoación de un
procedimiento.
El órgano de gobierno de los jueces tendrá entre sus atribuciones
la de cuidar de la publicación oficial de las sentencias y demás
resoluciones que se determinen del Tribunal Supremo y del resto de
órganos judiciales.
El PP también ha pactado con el PNV que el Centro de Documentación
Judicial (CENDOJ), con sede en San Sebastián, colabore con el Consejo
en la armonización de los sistemas informáticos que redunden en una
mayor eficiencia de la actividad de los juzgados. El director del CENDOJ
deberá acreditar el desempeño efectivo de una profesión jurídica
durante al menos quince años.
CONSEJO DÉBIL ANTE JUECES BELIGERANTES
La oposición ha sido unánime al advertir de los riesgos que tiene
en la neutralidad y en la necesaria independencia de los vocales el
hecho de que compaginen su cargo con su función jurisdiccional o su
profesión. Advierten de que el "debilitamiento" de este órgano
constitucional se produce en un momento en el que los jueces son
"beligerantes" contra "determinadas políticas del Gobierno".
Para el portavoz del PSOE en Justicia, Julio Villarrubia, el
modelo diseñado por el Gobierno conlleva un inédito "ataque" a la
independencia y una "ocupación política" del Poder Judicial, así como un
"notable desapoderamiento" en sus funciones.
"Es una grave contrarreforma que ha conseguido poner por primera
vez a todos los operadores jurídicos del país en contra", ha expuesto el
socialista, para amenazar con que la vigencia de esta ley se acotará al
tiempo en el que los 'populares' permanezcan en el Gobierno.
Desde la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Gaspar Llamazares ha
tildado de "involución" la reforma del Consejo del Poder Judicial y ha
responsabilizado al ministro Alberto Ruiz-Gallardón de no dialogar con
la oposición. "La asunción de las enmiendas ha sido mínima, la
deliberación prácticamente nula y el consenso inexistente", ha resumido.
Los nacionalistas de ERC y el PNV han lamentado que el Gobierno
haya desperdiciado la oportunidad "histórica" de regular la creación de
los consejos autonómicos de justicia o de valorar como un mérito
preferente el conocimiento de las lengua cooficial. La diputada del PP
Sara Cobos ha respondido que este asunto no afecta al Consejo y que
deberá abordarse en el resto del articulado de la futura Ley Orgánica
del Poder Judicial.
El reparto bipartidista de los miembros del órgano de gobierno de
los jueces ha sido criticado por grupos como Unión Progreso y Democracia
(UPyD) o Izquierda Plural, que ven que este "reparto de la tarta"
polariza las decisiones del Consejo y aumenta el descrédito en las
instituciones. "Los desmanes han sido posibles por la impunidad de los
delincuentes, que actúan en un cortijo particular por una Justicia que
ellos mismos deciden por quién va a ser impartida", ha dicho Toni Cantó.
Desde el PNV, Emilio Olabarría también ha deslizado que el
debilitamiento del Consejo se produce en un momento en el que la
Administración de Justicia comienza a ser "beligerante" con determinadas
políticas del Gobierno.