El príncipe de Orange, Guillermo Alejandro,
ha sucedido este martes a su madre Beatriz como rey de Países Bajos, lo
que le convierte en el primer varón que se sienta en el trono holandés
en los últimos 120 años.
El relevo se ha formalizado en una breve ceremonia, de apenas 15
minutos, en donde madre e hijo han firmado el Acta de Abdicación que
pone fin a 33 años de reinado de Beatriz, que vuelve a ser princesa de
los Países Bajos. El relevo se ha producido ante los miembros del
Gobierno holandés, los presidentes de las dos Cámaras holandesas y otras
autoridades.
Miles de personas se han concentrado en la plaza del Dam de
Ámsterdam para seguir el evento a través de las pantallas gigantes que
han retransmitido en directo la firma de abdicación y para recibir
después con aplausos al nuevo rey, que junto a su madre y a su esposa,
Máxima Zorreguieta, han salido al balcón del Palacio Real.
"Feliz de presentaros a vuestro nuevo rey, el rey Guillermo
Alejandro", han sido las únicas palabras que la ya princesa Beatriz de
los Países Bajos ha dirigido a la multitud congregada antes de besar a
su hijo y cederle la palabra.
Guillermo Alejandro ha dado las gracias "de todo corazón" el apoyo
recibido por el pueblo holandés y ha agradecido "intensamente" los 33
años de reinado de su madre, que, con gesto emocionado ha dejado el
balcón para dar paso a las tres hijas de los nuevos monarcas, Catalina
-nueva heredera--, Alexia y Ariane.
Máxima Zorreguieta, la argentina que desde este martes es reina
europea, ha acompañado a su marido durante toda la ceremonia y, aunque
ha firmado el Acta de Abdicación, no ha tomado la palabra en ningún
momento. La reina consorte Máxima cuenta con una gran popularidad entre
los holandeses, pese a sus inicios difíciles por ser hija de un alto
funcionario de la dictadura militar en Argentina.
Los reyes Guillermo y Máxima de Países Bajos se han retirado del
balcón junto a sus tres hijas, a la espera de la ceremonia de
investidura que tendrá lugar en torno a las 14:00 horas en la Iglesia
Nueva de Ámsterdam.
La decisión de ceder el trono en su hijo fue anunciada por la
reina Beatriz el pasado mes de enero en un discurso retransmitido por la
televisión con motivo de su 75 cumpleaños. La monarca explicó que no
renunciaba a su cargo por cansancio, sino porque consideraba que había
llegado "el momento" de dar paso "a una nueva generación".
La investidura del nuevo rey supone la vuelta de un varón al trono
de Países Bajos desde la muerte de Guillermo III en 1890, ya que antes
de Beatriz reinaron Guillermina durante casi 58 años y Juliana durante
casi 32.
Las leyes holandesas dotan a la Casa Real de una posición más
ceremonial que política. Desde 1848, la Constitución establece el
carácter "inviolable" del monarca, a quien le corresponde ser neutral en
cuestiones políticas.