Vigilancia Aduanera se ha desplazado este martes al Ayuntamiento
de O Carballiño (Ourense) por orden de la titular del Juzgado de
Instrucción número 1 de Lugo, Pilar de Lara, para recabar documentación
sobre contratos municipales con una serie de empresas que investiga si
están relacionadas con la Operación Pokémon, centrada en supuestas
irregularidades en concesiones de servicios públicos y su renovación a
lo largo de los años.
En declaraciones a Europa Press, el alcalde
de O Carballiño, Argimiro Marnotes (PP), que está imputado en la
Operación Pokémon por supuestos delitos de tráfico de influencias y
revelación de secretos, ha explicado que un agente de Vigilancia
Aduanera se personó en el consistorio en torno a las 13.00 horas de este
martes con un oficio judicial, mediante el cual requirió
"documentación, pero no realizó ningún registro".
Fuentes de la investigación consultadas por Europa Press han
ratificado que, efectivamente, un agente de Vigilancia Aduanera ha
solicitado expedientes del Consistorio carballiñés, en el marco de las
diligencias practicadas por Pilar de Lara en relación a la investigación
del caso Pokémon, cuyo secreto de sumario decidió prorrogar la semana
pasada.
En concreto, el agente ha solicitado un conjunto de documentación
que le fue entregada "de inmediato", mientras que otros expedientes se
han ido a buscar "al archivo histórico", porque se refieren a
procedimientos "de años atrás". Abandonó el consistorio en torno a las
14.30 horas, según Marnotes, con "toda la documentación solicitada".
El regidor, que se acercó a saludar al agente judicial y se puso a
su disposición, se ha amparado en el secreto de sumario que permanece
vigente para no aclarar exactamente a qué concesiones municipales se
refieren los expedientes solicitados por la jueza, pero sí ha apuntado
que pidió "todo lo que haya de seis empresas", por lo que la
documentación abarca varios años.
SITUACIÓN JUDICIAL
Argimiro Marnotes ha indicado que no ha tenido ninguna novedad
respecto a su situación judicial, después de que declarase como imputado
el pasado 8 de marzo y que saliese sin medidas cautelares. "Me
comprometí con la jueza a no desvelar nada. Yo estaría encantado de que
se levantase el secreto de sumario porque no tengo absolutamente nada
que temer", ha afirmado.
Cuando a principios del pasado mes de febrero fue imputado,
Marnotes, que es alcalde de O Carballiño desde las elecciones de 2011,
había expuesto públicamente sus relaciones profesionales con el grupo
Vendex, entramado empresarial que se sitúa en el epicentro de la
supuesta trama de corrupción que investiga la Operación Pokémon.
Así, había desvelado que como arquitecto técnico --profesión que
ejercía antes de ser alcalde--, trabajó para Vendex al firmar la
dirección de obra y el proyecto técnico de una nave y del local donde
tienen las oficinas.
Además, había reconocido que Doal, una empresa del grupo
investigado, colocó el césped en una vivienda suya en la parroquia de
Arcos y había justificado que no abonó los "500 o 600 euros" que
costarían estos trabajos porque la empresa aún no le había presentado la
correspondiente factura.
El alcalde de O Carballiño había sugerido que su imputación podría
responder a "una vendetta" de Vendex, que era la única empresa que se
mantenía como aspirante a la adjudicación del servicio de la ORA en O
Carballiño, un proceso que su equipo paralizó al conseguir el gobierno
local.
POLÍTICOS
El de O Carballiño fue el quinto alcalde imputado en la Operación
Pokémon, que provocó la dimisión de Francisco Rodríguez (PSOE) como
regidor de Ourense y de Adolfo Gacio (PP) al frente de Boqueixón (A
Coruña). Ambos fueron detenidos el pasado mes de septiembre y salieron
de prisión tras abonar sendas fianzas.
No obstante, en la Operación Pokémon también fueron imputados el
alcalde de Lugo, Xose Clemente López Orozco --quien también es
presidente del PSdeG--, y el regidor de Santiago, Ángel Currás (PP),
pero ambos rechazaron dimitir por esta causa.
Posteriormente, en la segunda fase de la Pokémon, bautizada como
Operación Manga, fue imputado el ya exalcalde de Santiago con el PP,
Gerardo Conde Roa. También como resultado de estas investigaciones
fueron detenidos Albino Vázquez Aldrey, quien presentó su renuncia como
concejal de Seguridad en Santiago de Compostela, y Robert Fauria (CiU),
que dimitió como alcalde de Sant Hilari Sacalm (Gerona).
Entre la larga lista de imputados en la instrucción de la Pokémon,
aparte de personal relacionado con la empresa Vendex y funcionarios,
figuran otros políticos como Fernando Varela, quien presentó su dimisión
como concejal del BNG en Ourense, o la edil de Educación de Santiago,
Rebeca Domínguez.
Uno de los principales imputados en esta causa es el expresidente
de la Confederación Hidrográfica do Miño-Sil, el socialista Francisco
Fernández Liñares, quien llevó diversas concejalías en el Ayuntamiento
de Lugo.