El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,
ha indicado que la UE "puede y debe hacer más" y ha añadido que el "test
de credibilidad" de Europa es la "unión bancaria", al tiempo que ha
pedido a la UE medidas para asegurar el crédito a familias y pymes y
para paliar el "gran problema" del paro juvenil.
En la rueda de
prensa posterior al encuentro con el primer ministro de Portugal, Pedro
Passos Coelho, el jefe del Ejecutivo indicó que es "imprescindible" que
la UE adopte, "en paralelo" a los esfuerzos nacionales, "medidas de
acompañamiento", entre las que citó el cumplimiento del calendario para
la unión bancaria, así como medidas para facilitar el crédito y para
reducir el paro juvenil, que calificó de "urgencias nacionales y
europeas".
"Ambos coincidimos en que la UE puede y debe hacer
más (...), no tenemos tiempo que perder, los próximos meses serán muy
importantes", subrayó Rajoy, quien añadió que ambos mandatarios han
acordado intensificar los contactos entre sus gobiernos para concretar
posturas y proponer nuevas medidas en la UE.
Rajoy afirmó que
la unión bancaria es "muy importante", primero porque, según dijo, "hay
que cumplir los acuerdos", y hace un año la UE acordó avanzar hacia esta
unión y se ha ido avanzando como el tema del supervisor único, pero aún
es necesario precisar el mecanismo de supervisión o el fondo de
garantía de depósitos para todos los países de la UE.
"Hay que
ser serio y cuando se llega a un acuerdo hay que cumplirlo. Además, la
unión bancaria es buena en sí misma, es muy positiva, supone que todas
las entidades financieras van a ser supervisadas por un solo supervisor y
eso es un trato igual para todos; también es positivo que haya un
mecanismo de resolución europeo, un mecanismo de recapitalización
directa de los bancos y separar el riesgo soberano del bancario, así
como la creación de un fondo de garantía de depósitos europeos",
subrayó.
ALEMANIA TAMBIÉN QUIERE LA UNIÓN BANCARIA
En este sentido, Rajoy, que añadió que la unión bancaria "no tiene más
que ventajas" y tanto es así que la crisis de Chipre "no se hubiera
producido si hubiera estado en vigor la unión bancaria", afirmó también
no tener "ninguna duda" de la intención de todos los países de la UE de
avanzar en dicha unión bancaria, incluida Alemania.
El
presidente del Gobierno también resaltó la necesidad de una "rápida
conclusión" del próximo marco financiero de la UE, con la finalidad de
poder desplegar cuanto antes el fondo de empleo juvenil, los nuevos
fondos de cohesión o la Política Agraria Común (PAC).
Rajoy,
que defendió igualmente las "imprescindibles reformas" económicas para
crecer y crear empleo y la necesaria política de austeridad, reiteró una
vez más que "el euro no se va a romper" y que los estados miembros
saldrán "más fuertes" de la crisis y se preservará el marco de bienestar
común.
"Así hoy, reiteramos nuestro compromiso de continuar
con las reformas de nuestras economías para modernizarlas y hacerlas
competitivas, y sanear nuestras cuentas para generar confianza",
insistió Rajoy, tras afirmar también que apoya tanto al gobierno
portugués como las medidas que ha adoptado.
APOYO EUROPEO PARA VENCER LA CRISIS
En esta línea, el primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho,
incidió en la importancia de que se lleven a cabo acciones y medidas a
nivel europeo para potenciar el impacto de las reformas que se están
aplicando a nivel nacional, y subrayó que España y Portugal no pueden
vencer solos la crisis económica, sino que necesitan más apoyo y una
respuesta europea "más intensa".
En este sentido, incidió en
que lo que ocurre en Europa y su crisis de deuda son "indisociables" de
las trayectorias nacionales de ambos países, que, en su opinión, están
recorriendo este camino con "gran determinación" y con resultados
positivos, algunos de los cuales ya se pueden ver, mientras otros serán
mas palpables con el tiempo.
A este respecto, consideró
esencial avanzar en los compromisos adquiridos, y en particular en la
unión bancaria y en una auténtica unión económica. Así, recalcó que
aunque la situación del sector bancario ha mejorado, el dinero sigue sin
llegar a las empresas y a la economía real, por lo que es necesario que
la unión bancaria "llegue a buen puerto".
El primer ministro
portugués recalcó que hasta la fecha el calendario sigue según lo
previsto y todo apunta que en junio se cerrará la primera fase del
proyecto con la creación de organismo de supervisión, de lo que se
encargará el Banco Central Europeo (BCE).
Sin embargo, recordó
que aún no hay acuerdo en torno a la autoridad de resolución bancaria y
un fondo de garantía de depósitos europeo, cuya creación defiende España
y Portugal. En su opinión, si no se cumple el calendario previsto en
este cambio supondría "un revés para los europeos".
ADMIRACIÓN POR LAS REFORMAS DE ESPAÑA
Por otro lado, Passos Coelho mostró su "más profunda admiración" y su
"apoyo solidario" al ritmo de las reformas que está llevando a cabo
España para crear las condiciones "indispensables" para que el país
vuelva a tener "un crecimiento sostenible generador de empleo y de
riqueza".
En este sentido, admitió que a veces los resultados
de las reformas tardan un tiempo en dar efecto y en ser reconocidos, e
insistió en que Portugal y España están cumpliendo con sus compromisos
de ajuste y de reformas estructurales, que son fundamentales para el
bienestar de los ciudadanos y para el conjunto de la moneda única.