Un ciudadano británico residente en Francia
y padre de dos niños ha admitido haberlos degollado y ha culpado de su
acción al régimen de custodia (el hombre está divorciado de la madre de
sus hijos), según han informado este domingo los fiscales.
La Policía detuvo ayer al hombre, de 48 años y desempleado,
después de que encontraran en su piso, situado a las afueras de la
ciudad de Lyon, los cadáveres de su hija y de su hijo, de cinco y diez
años respectivamente.
"Ha ofrecido explicaciones relacionadas con la custodia de los
niños", ha revelado a la agencia de noticias Reuters un funcionario de
la Fiscalía.
La mujer abandonó al hombre en 2010 porque era víctima de
violencia doméstica. El hombre tenía derecho a que sus hijos le
visitaran en su apartamento, sin embargo, dicho derecho fue revocado por
un tribunal tras un episodio violento.
En el momento de los asesinatos, el hombre había recuperado
recientemente el derecho a recibir las visitas de sus hijos, que se
quedaban en su domicilio por primera vez desde que su padre perdió el
derecho a recibirlos en su casa.
El día de los asesinatos, la exesposa se cruzó con el hombre en
las escaleras, cuando huía el sábado de las escena del crimen con sus
ropas ensangrentadas. La mujer llamó inmediatamente a la Policía que
detuvo al hombre en una calle de Lyon.
La investigación formal del caso se iniciará mañana, lunes.