El ministro de Economía y Competitividad,
Luis de Guindos, ha asegurado que el 2013 es un "año de transición", ya
que apuesta por una recuperación "muy clara" de la economía española en
2014, que permita bajar el IRPF en 2015.
"El 2013 es un año de transición, en el que se tiene que culminar
la corrección de nuestros desequilibrios. La fase de recuperación será
muy clara en 2014, mientras que este año va a ir de menos a más y
esperamos que en el último trimestre del año la economía esté
estabilizada", apuntó el titular de Economía, durante la presentación de
las líneas estratégicas de internacionalización del sector
agroalimentario, junto al ministro de Agricultura, Alimentación y Medio
Ambiente.
De Guindos confía que con la recuperación económica se pueda bajar
el IRPF en 2015, compartiendo las declaraciones de ministro de
Hacienda, Cristobal Montoro, en las que aseguraba que quería bajar los
impuestos. "Estoy de acuerdo con las declaraciones del ministro de
Hacienda, que refleja lo que es nuestro programa de estabilidad. Es
factible la redución impositiva", apuntó.
Por otro lado, el titular de Economía se mostró contrario al
informe del Instituto de Estudios Fiscales (IEF), que señala que es
necesaria una rebaja de entre el 22% y el 45% de las pensiones para
garantizar la sostenibilidad del sistema. "El Gobierno no comparte las
conclusiones de este informe y pediría seriedad porque es muy fácil
hacer un titular", explicó, señalando que el sistema de pensiones "está
garantizado", gracias a "reformas graduales" que está realizando el
Gobierno.
Respecto a la deuda pública, De Guindos subrayó que en lo que va
de año se ha "cubierto más del 55%" de las necesidades de financiación
para 2013. "Hemos acelerado las necesidades de financiación porque
creemos que los tipos de interés están adecuados. Me parece relevante
que se está proyectando una financiación a costes más reducidos",
apuntó.
Por último, se mostró confiado en que el Consejo Europeo de esta
semana saldrán "mensajes positivos en relación al compromiso de la
unidad bancaria". "Hace un año el problema eran dudas sobre el futuro
del euro, eso se ha disipado y estamos ahora en la duda sobre la
capacidad de crecimiento de Europa. Ahora hay que avanzar todos juntos
para sacar a Europa de la recesión", concluyó.