El comisario de Agricultura, Dacian Ciolos,
ha anunciado este jueves su decisión de aparcar el veto a las aceiteras
reutilizables en bares y restaurantes, que preveía introducir en la
Unión Europea desde el 1 de enero de 2014, tras ceder a las fuertes
críticas recibidas de países del norte como Reino Unido y Alemania.
"He decidido retirar esta propuesta y no someterla al
procedimiento para su aplicación", ha anunciado el comisario en una
rueda de prensa no prevista en Bruselas, tras justificar su paso atrás
en la falta de apoyo de parte de los consumidores, sobre todo en los
países del norte.
Ciolos ha explicado su intención de convocar de nuevo a
representantes de consumidores, restauradores y productores para
examinar iniciativas alternativas para proteger el aceite de oliva de
calidad. Su intención es "identificar los mejores instrumentos que
puedan ser aceptados por todos y que no creen burocracia o dudas
adicionales", ha recalcado.
España, Italia, Grecia y Portugal, principales países productores
de aceite de oliva en la Unión Europea habían aplaudido la decisión del
Ejecutivo comunitario de introducir esta medida.
En un voto la semana pasada, un total de 15 Estados miembros
dieron su apoyo al plan de acción de Bruselas, pero no sumaron una
mayoría cualificada suficiente para adoptar la medida de manera
automática.
Ciolos anunció entonces que seguiría adelante con su plan al no
haberse formado tampoco una minoría de bloqueo suficiente para frenarle,
pese al voto en contra de Alemania y otro ocho países y la abstención
de otros tres, entre ellos Reino Unido.
"He leído posiciones fuertes contra ciertas ideas, venidas sobre
todo de los Estados miembros consumidores. Está claro que esta medida
tenía por objetivo ayudar a los consumidores y protegerles mejor del
engaño, pero no ha logrado un apoyo mayoritario", se ha justificado el
comisario.
Desde que el Ejecutivo comunitario anunciara el pasado miércoles
su intención de adoptar este plan de acción, que incluye otras medidas
como el refuerzo de los controles contra el fraude y la promoción de
productos de calidad, las críticas más duras contra la Comisión llegaron
desde Alemania y Reino Unido.
El propio primer ministro británico, David Cameron, criticó la
medida el miércoles en Bruselas, tras una reunión de jefes de Estado y
de Gobierno europeos sobre políticas económicas.
El comisario ha negado que su decisión de retirar su propuesta de
apoyo al sector no se debe a presiones políticas de los países críticos y
ha asegurado que se basa en cuestiones "técnicas". Sin embargo, Ciolos
ha defendido que el veto a las botellas y aceiteras reutilizables
puestas a disposición del cliente en bares y restaurantes es una idea
que ya se aplica en algunos países -en Portugal desde 2005, por ejemplo-
con buenos resultados.
"No voy a hacer una discusión política de lo que es una decisión
técnica, tenemos que reunirnos todos en torno a la mesa para encontrar
una mejor manera. No voy a imponer una decisión porque unos Estados
estén a favor, cuando otros se oponen", se ha defendido el comisario,
para después afirmar que la revisión de su plan "es también en interés
de los países productores".