El Ministerio de Economía y Competitividad
ha firmado este martes sendos acuerdos con la Asociación Española de
Banca (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) para
favorecer la financiación de pequeñas y medianas empresas con un
compromiso de 10.000 millones de euros de créditos adicionales respecto a
lo concedido en 2012.
Según ha informado el Ministerio de Economía y Competitividad en
un comunicado, al acto de firma han asistido el secretario de Estado de
Economía y Apoyo a la Empresa, Fernando Jiménez Latorre, el presidente
de la AEB, Miguel Martín, y el presidente de la CECA, Isidre Fainé.
El Departamento dirigido por Luis de Guindos asegura que el
objetivo del acuerdo es favorecer la reactivación del crédito a
microempresas, pequeñas y medianas empresas, un sector que supone el
99,88% del tejido empresarial y que desempeña un papel "clave" en la
generación de empleo y riqueza en la economía española.
En conjunto, las entidades asociadas a la AEB y a la CECA se
comprometen a poner a disposición de las pymes al menos 10.000 millones
de euros adicionales de crédito respecto a lo concedido en 2012, con
especial atención a la financiación de circulante y nuevos proyectos de
inversión.
También se estipula la creación de una Comisión de Seguimiento y
Coordinación con el objetivo de poner en marcha las acciones necesarias
para la ejecución del acuerdo, así como para realizar seguimiento de la
consecución de los objetivos del mismo.
La Comisión, tal y como ha explicado el Ministerio, estará formada
por un representante del Ministerio de Economía y Competitividad, que
también la presidirá, un representante del Banco de España, y un
representante de cada patronal bancaria.
REFUERZA LA APUESTA POR LA FINANCIACIÓN
Este nuevo compromiso financiero para impulsar la financiación a
pymes, incluido en la Estrategia Española de Política Económica para
2013, refuerza la apuesta del Gobierno por favorecer la financiación a
los sectores productivos, según Economía.
Dentro de este esfuerzo se enmarca también el "intenso
saneamiento" llevado a cabo por el sector financiero, las medidas
destinadas a favorecer la financiación no bancaria de empresas y el
refuerzo de las líneas ICO, que cuentan con una dotación de 22.000
millones para este ejercicio.