El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro,
ha avanzado que la recaudación del Estado, descontadas las
devoluciones, podría haber crecido dos puntos porcentuales en mayo
respecto al mes anterior, lo que le ha valido para anticipar que "la
evolución de la economía en términos intertrimestrales está tocando
fondo", de forma que "el segundo trimestre puede ser un momento de clara
inflexión de la economía".
En la jornada inaugural de los cursos organizados por la
Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie) y la
Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Montoro ha coincidido
así con el presidente del BBVA, Francisco González, sobre el inicio de
la recuperación de la actividad económica.
Además, aunque ha admitido que "no se puede hablar de salida de la
crisis hasta que no se deje de destruir empleo" -pese a que minutos
antes había indicado que España "está saliendo de la crisis"-, ha
señalado que "estamos cada vez más cerca en el tiempo de conseguirlo".
Según Montoro, "hoy un discurso optimista es un discurso
racionalizado sobre unas premisas y unas bases que se están dando en la
actualidad". "España no es la misma que hace 15 ó 17 años", ha dicho.
LAS RAZONES DEL OPTIMISMO.
Tras ello, ha indicado que para lograr este objetivo es preciso
seguir abordando reformas estructurales como la de las administraciones
públicas, que podría presentarse esta semana, o la del régimen local.
En materia de impuestos, ha dicho que el Gobierno sigue sin tener
intención de gravar más el consumo de hidrocarburos y en su lugar gravar
más otros bienes y servicios con externalidades negativas.
Si bien, también ha puesto sobre la mesa las fortalezas de la
economía española. Montoro ha hecho especial énfasis en defender que el
ajuste fiscal en España en 2012 ha sido el mayor de la UE, sólo superado
por Grecia, y en intentar dejar claro que dos tercios de este ajuste se
ha producido por el lado de la reducción del gasto y no por la subida
de impuestos. En este apartado ha asegurado que "no hay ningún
descontrol" del déficit.
Además, ha dedicado gran parte de su intervención a poner en valor
la corrección de la balanza por cuenta corriente, la mejora del acceso
de las empresas españolas a los mercados internacionales y a la
previsión de tasas de inflación bajas "desconocidas".
"El otro gran cambio" de España, según ha dicho, ha sido la
reducción de los costes laborales unitarios, que está "ayudando
fuertemente" a recuperar la competitividad de las empresas y a convertir
el sector exterior en el motor de salida de la crisis.