El presidente ejecutivo de NCG Banco, José
María Castellano, ha defendido su plan de que sean inversores
extranjeros los que compren la entidad, en lo que será "un subasta o
concurso público", y ha manifestado que no puede asegurar quién será
finalmente el comprador, pero confía en que el Banco de España, el Fondo
de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), y el Ministerio de
Economía actuarán con "absoluta neutralidad".
En su comparecencia este viernes ante la comisión de investigación
de las cajas que desarrolla el Parlamento de Galicia, Castellano ha
afirmado que el banco está "preparado" para la privatización porque ha
realizado "la reestructuración más rápida del sistema". De hecho, ha
señalado que ha cumplido, mediado el año, el 74% de los objetivos de la
troika fijados en el term sheet para 2013.
Así, ha dibujado dos escenarios posibles para el futuro del banco
gallego: el de ser comprada por un grupo estatal o el de la entrada de
inversores extranjeros. Esta segunda opción, ha sostenido permite
mantener "un banco independiente con sede en Galicia". "Se puede hacer
buena banca en Galicia", ha reivindicado.
Además, ha indicado que la venta a otro grupo estatal provocaría
una reducción del crédito y conllevaría despidos, así como una gestión
de riesgos por parte de personal de la entidad adquiriente, con lo que
la visión se separaría del territorio. Por la contra, la llegada de
inversores foráneos, ha sostenido, sería "un impulso a la imagen del
sector financiero" y se produciría "a precio positivo", lo que "maximiza
el valor del banco y minimiza la carga para el contribuyente".