Cerca de 35.000 civiles murieron en Irak a lo largo de 2006 como consecuencia del conflicto, según informó la Misión de Naciones Unidas, lo que incrementa considerablemente los datos aportados previamente por el Gobierno iraquí. Según el jefe de la Misión de Asistencia a Irak de la ONU, Gianni Magazzeni, el año pasado murieron 34.452 civiles y resultaron heridos 36.685. Anteriormente, el Gobierno iraquí había informado de 12.357 muertos. Preguntado por las diferencias entre ambas cifras, Magazzeni explicó que la ONU obtuvo sus datos del Ministerio de Sanidad, de los hospitales de todo el país y de otros organismos. "Si no hay avances significativos hacia el Estado de derecho, la violencia sectaria continuará indefinidamente y posiblemente aumente la falta de control", declaró. Con las cifras ofrecidas por la ONU, la media de muertos al día alcanza los 94. Hoy esta media se cumplió con al menos 95 muertes registradas a lo largo del territorio iraquí. El Ministerio de Salud iraquí se negó a comentar los resultados de este informe. Previamente, el Ejecutivo del primer ministro Nuri Al Maliki ya ha calificado los informes de la ONU de "exagerados e imprecisos". El estudio de la ONU revela además que 30.842 personas resultaron detenidas en el país a fecha de 31 de diciembre de 2006, incluidos 14.534 en centros de detención gestionados por la fuerzas encabezada por Estados Unidos.