El presidente de la Xunta, Anxo Quintana, reclamó a la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI) que "cambie o seu chip" y deje trabajar a la Xunta para viabilizar Navantia-Fene. Considera que la respuesta de la SEPI al plan para este astillero "non é razoada nin razoable". En una visita que realizó al concello de Ferrolterra, recordó que es la empresa Barreras y las cajas de ahorros gallegas "quienes van arriscar os seus cartos, non os da SEPI". Por eso, reclamó "un pouco de mesura" al organismo estatal y que antes de dar una respuesta negativa al proyecto "o lea, o estude con paciencia e con seriedade". Explicó que el Estado "está acostumado a que dende Ferrol se lle reclame que faga algo na comarca, e automáticamente contestan cun non". Pero esta vez, "non lle pedimos nada ao Estado, nos cansamos de pedirlle que aposte por Ferrolterra" y ahora lo que se reclama es que nos deixen traballar a nós, que nós o sabemos facer". Quintana defendió el plan impulsado por la Consellería de Innovación para poner en servicio activos "insoportablemente ociosos" en Navantia-Fene. Destacó que ahora "hai unha proposta enriba da mesa para a antiga Astano" presentado por una empresa gallega puntera. Además, recordó que es el único proyecto que hay sobre la mesay que se trata de "unha interesante e moi boa proposta". Aún así, mostró su disposición a estudiar y tratar otras alternativas que puedan presentarse, pero advirtió que decir que no a esta "é condenarnos a que non haxa nada". Sin enfrentamientos El vicepresidente gallego dijo que el Gobierno gallego no quiere confrontación con nadie, sino que "usaremos a cooperación intelixente, pero tamén a firmeza" porque se trata de reinvindicar algo "de total xustiza", como es "que poidamos coller o último tren, un tren que non queremos perder". Destacó que el Ejecutivo gallego está trabajando conjuntamente en el proyecto, desde el vicepresidente hasta el último conselleiro, capitaneado por la Consellería de Innovación. Considera que, sobre el plan, se están haciendo elucubraciones, cuando se trata de un proyecto "ultimado e con prazos de execución inmediatos, que podería estar en funcionamento en seis meses". Tendrá una inversión inicial de 40 millones de euros y supondrá la creación de 300 puestos de trabajo directos, aparte de otros cientos en la industria auxiliar.