La UGT quiere seguir viviendo de la teta pública, es lo suyo. Quizás por ello ve con muy malos ojos la propuesta de Barreras para reflotar Astano desde la iniciativa privada. La consellería de Industria en particular y la Xunta en general avalan la iniciativa, al igual que las cajas gallegas (Caixa Galicia y Caixanova) pero el sindicato socialista apoya a la SEPI, empeñada en hundir Astano y por ende a Ferrolterra, no por capricho, sino por favorecer a los astilleros de Andalucía y el País Vasco.